La Empresa Municipal Mixta de Aguas de Tarragona (Ematsa) ha iniciado un proceso de instalación de sensores tecnológicos en su red de abastecimiento con el objetivo de potenciar el control y aumentar la eficiencia operativa del servicio. Concretamente, se han colocado diez sensores fijos que funcionan en línea continua, destinados a detectar fugas en los ejes principales del transporte de agua potable, especialmente en zonas donde las inspecciones habituales resultan difíciles.
Estos dispositivos actúan captando el ruido generado por posibles pérdidas de agua en las tuberías mediante tecnología remota. Los datos recogidos se transmiten inmediatamente al centro de control, donde son analizados para identificar puntos afectados y planificar actuaciones correctivas.
Dispositivos móviles complementarios y sistema integrado
Además de los diez sensores permanentes, Ematsa cuenta con una flota adicional compuesta por cien unidades móviles. Estas se desplazan temporalmente entre diferentes sectores para examinar posibles fugas utilizando el mismo principio acústico que los equipos fijos.
Estos aparatos forman parte de un sistema ampliado que incluye ya treinta estaciones remotas encargadas del monitoreo continuado tanto de la presión como del volumen de agua distribuido en la red. Paralelamente, Ematsa dispone de un equipo especializado dedicado a campañas intensivas de localización de fugas mediante equipos portátiles en los 97 sectores hidráulicos que conforman la infraestructura municipal.
El presidente de Ematsa, Nacho García, ha resaltado que “esta apuesta por la tecnología y la innovación nos permite gestionar la red de abastecimiento de manera cada vez más eficiente y sostenible. Detectar y reparar fugas con rapidez no solo supone un ahorro económico, sino también una contribución directa a la preservación de un recurso tan valioso como el agua”.
Sistema avanzado de telemedición para optimizar el consumo
El seguimiento de los consumos se refuerza con un parque progresivamente ampliado de contadores equipados con telemedida, capaces de enviar lecturas horarias a distancia. Este mecanismo facilita una detección precoz de posibles fugas y activa alarmas vía correo electrónico cuando el consumo excede los límites establecidos o cuando se detecta un uso continuado indicativo de una pérdida potencial.
Por otro lado, Ematsa mantiene un programa permanente de renovación de su entramado tubular. Durante el año 2025 se han sustituido aproximadamente 1.500 metros lineales de tuberías gracias a una inversión cercana al millón de euros. Esta gestión continuada ha permitido alcanzar un nivel elevado de eficiencia hidráulica superior al 85%, según datos oficiales facilitados por la entidad.