‘Historias mínimas’ de Teresa Fargas se inaugura hoy martes a las 19 horas en el Tinglado 1 del Muelle de Costa. Treinta y cinco fotografías de vida urbana invitan a realizar una mirada directa a la cotidianidad de la calle, un mosaico de escenas donde la ciudad se muestra a través de su gente. La muestra se podrá contemplar hasta el 10 de diciembre.
Después del periplo por las comarcas tarraconenses, llega al Muelle de Costa la exposición ‘Historias Mínimas’, treinta y cinco fotografías de vida urbana de Teresa Fargas, en una colección de momentos específicos escogidos de un amplio abanico de lugares y culturas que tienen vida propia. La muestra se inaugura hoy a las 19 horas en el Tinglado 1 del Puerto de Tarragona. Una muestra “entre una mirada directa, casi a boca de cañón, y aquella que traspasa vidrios, o que se alimenta de los reflejos de los espejos de las calles” según Rafa Badia, editor gráfico, profesor de fotografía y comisario de la exposición
La artista tiene como lema ‘La fotografía, mi pasión; la calle, mi lugar’ y en esta exposición se evidencia la importancia de capturar imágenes de la calle antes de hacer coloridas postales. Fargas no quiere “coleccionar estampas de fachada sin fondo, rincones y personas convertidas en estereotipos mediante el recurso de las pieles morenas y los colores saturados”. Las imágenes expuestas permiten poder sentir los sonidos, sentir los aromas, el calor húmedo en la piel en una riqueza cromática donde aparece, según Badia “de manera justificada: la energía, la vibración, el aquí y el ahora de unas existencias aún alejadas de la frialdad impoluta que parece haber devorado nuestra sociedad”.
Fargas, gracias al maestría en el manejo de la cámara, hace que cada imagen tenga “un mecanismo interno de precisión: los encuadres y composiciones articulan pequeños y efímeros mundos atrapados dentro de las esquinas de las copias fotográficas. Son historias mínimas con las cuales se nos habla de la condición humana, que se expresa a través de los rituales cotidianos”.
