El PSC ha denunciado la incompetencia de ERC para llegar a un acuerdo entre sus socios de gobierno, para poder aprobar la nueva ordenanza de terrazas. El consejero del Grupo Municipal Socialista, Berni Álvarez, ha criticado que durante todo el mandato de Ricomà, ERC no haya sido capaz de llevar a cabo la nueva regulación del espacio público: “Es incomprensible que en casi cuatro años de mandato, el gobierno Ricomà no haya sido capaz de llegar a un acuerdo para poder aprobar la nueva ordenanza de terrazas. Es una falta de respeto hacia el sector hostelero y hacia la ciudadanía”.
El consejero socialista lamenta que la participación ciudadana que propone el gobierno llegue a 80 días de las elecciones municipales: “Creemos firmemente que la voluntad de ERC es posponer esta ordenanza hasta después de las elecciones.
Lamentamos que, justo antes de la celebración de los comicios municipales anuncien un proceso participativo, y no hace dos años cuando era necesario. Tampoco entendemos el porqué no quieren contar con la opinión y participación del sector hostelero durante la celebración de la comisión. Todo esto, demuestra que Ricomà está supeditado a las decisiones de la CUP y esta es una mala noticia para Tarragona”.
Desde el PSC, aseguran que quieren una ordenanza acordada por todas las partes: “Esta nueva regulación del espacio público debe tener el objetivo de llegar a una convivencia entre el sector hostelero y el descanso de los vecinos y vecinas. Como también, de un acuerdo entre las diferentes fuerzas políticas, que más allá de la CUP, estamos seguros de que se puede llegar a un entendimiento”.
Álvarez cree que si el debate se hubiera puesto encima de la mesa mucho antes, ya hubiéramos tenido la ordenanza de terrazas aprobada: “Este gobierno municipal siempre ha encontrado excusas para posponer la celebración de esta comisión, ya sea por el cambio de consejera de Área (de Varas a Pastó), o por el desacuerdo que hay entre la CUP y el resto del gobierno”. Además, tilda de inadmisible la última excusa ‘que se han sacado de la manga’: “Encontramos inadmisible que al final de la legislatura, la CUP proponga una comisión paralela para hablar solo de horarios, cuando has tenido casi cuatro años para poderlo llevar a cabo. Desde el inicio de las reuniones, su funcionamiento ha sido muy caótico, debido a la falta de interés por parte de ERC de llegar a un acuerdo”.