El desenfreno y la sátira se apoderan de Tarragona en la Bajada del Pajaritu

18 de febrero de 2023 a las 17:18h

El desenfreno y la sátira se han apoderado este sábado de la ciudad de Tarragona. La XVI Bajada del Pajaritu ha vuelto a celebrarse después de dos años sin hacerlo por la pandemia. Emperadores romanos que se disputan la alcaldía de Tarragona o un grupo contra el macrocomplejo Hard Rock son dos ejemplos de las dieciocho cacharros que han participado en la carrera. Todos ellos han recorrido las calles de la Part Alta en las dos bajadas hechas ante centenares de personas. "Ha costado arrancar, pero se han superado las previsiones con más de 250 inscritos, la verdad es que hay muchas ganas de tirar la casa por la ventana y pasarlo bien", ha afirmado Josep Lluís Castro, presidente de la Associació d'Amics de la Colla Jove-

Los participantes de la Bajada del Pajaritu se han reunido este sábado por la mañana en la plaza del Rei y desde este punto han realizado el tradicional recorrido con sus cacharros. Ante la mirada expectante de centenares de personas, han bajado por el Cós del Bou, pasado por Misericòrdia hasta la calle de la Nau y han regresado al punto de inicio. De construcción propia y diseñados para la ocasión, se han visto carretillas llevadas por grupos de militares, murciélagos, payasos o emperadores romanos. Todos ellos con muchas ganas de juerga y desenfreno.

De hecho, dos de los participantes, Ricomanus y Vinyualestis, han encarnado a dos políticos de la ciudad y durante la bajada han querido escenificar la carrera electoral de cara a las próximas elecciones municipales. "Es una premonición de lo que ocurrirá en unas semanas, ahora vamos al circo para disputárnoslo", ha expresado uno de ellos. Su grupo, formado por romanos y leones, es la segunda vez que participan en la carrera de cacharros.

También han repetido por cuarta vez la colla de Montse. Disfrazados de tribu africana tenían muchas ganas de volver a participar después de dos años de parón por la pandemia. "Hemos bajado de Riudecanyes a Tarragona porque hacía falta gente como nosotros para hacer juerga y jolgorio", ha afirmado la participante.

En cambio, Pau Hernández y el resto de miembros del grupo se han estrenado en la bajada. Ellos iban de granjeros, gallinas y pollitos para denunciar el maltrato animal. En concreto, han querido reivindicar que es posible una industria alimentaria alternativa. "Hacen auténticas burradas con los animales para que la gente se alimente, hay alternativas más sostenibles sin hacer daño a los animales", ha añadido. La crítica y sátira mordaz también se han palpado en otros participantes que se han disfrazado de monedas de casinos para rechazar el complejo de Hard Rock o de cocineros para denunciar el conflicto con el Consell Comarcal del Tarragonès con las familias por las becas comedor.

Después de dos bajadas y de algunos choques y batacazos de las carretillas, la fiesta ha continuado con un vermut popular en el Cós del Bou. Los actos de carnaval siguen esta tarde con la rúa de la Artesanía, donde las comparsas con sus carrozas y banderines, y los Séquitos del Rey y de la Concubina arrancarán el desfile. Ésta irá desde la avenida de Ramón y Cajal hasta la avenida Catalunya, pasando por la Rambla Nova, la calle Rovira i Virgili y la plaza de Anselm Clavé.