El gobierno socialista de Tarragona y el grupo de En Comú Podem han acordado destinar los edificios enteros que se compren por tanteo y retracto a alquiler asequible. Normalmente, los pisos que la administración pública compraba a través de este mecanismo iban a la bolsa de emergencia, pero este acuerdo modificará el criterio. "Es una práctica que en Tarragona es poco habitual. Lo que hacemos es dotar de músculo a la misma administración", ha asegurado el portavoz de la coalición morada, Jordi Collado.
Para los progresistas, SMHAUSA -empresa municipal de vivienda- debe tener una "estructura más robusta" para desarrollar esta gestión y apunta que debe ser "la gran tenedora de la ciudad que administre la vivienda pública". En este sentido, ha sido especialmente crítico con la Agencia Catalana de la Vivienda, a la que considera que está "dormida desde hace 15 años".
Según ha explicado Collado, hoy han firmado la adquisición de un edificio en Hernández Sanahuja que se sumará a otros dos edificios comprados recientemente. Uno en la calle Lleida y el otro en Bonavista. En total, estos movimientos sumarán una treintena de pisos nuevos destinados a alquiler asequible. Dos de los colectivos en los que se quieren centrar especialmente En Comú Podem con estas convocatorias son las familias monoparentales y los jóvenes.
Además de esta nueva iniciativa, el portavoz de la coalición progresista afirma que actualmente hay proyectados unos 1.000 pisos nuevos de alquiler social, que se acercarían a la demanda de 1.500 que establece el Plan Local de Vivienda.
