La economía del Camp de Tarragona y el Ebro crece un 3,1% y supera la media catalana

Un informe de la URV destaca la creación de empleo, pero alerta del paro, la estacionalidad y las desigualdades territoriales

30 de octubre de 2026 a las 12:27h

La economía del Camp de Tarragona y las Terres de l’Ebre mantiene una evolución positiva a pesar de un contexto marcado por la inflación, el encarecimiento de la energía y la inestabilidad internacional. Según el último informe trimestral de coyuntura económica de la Cátedra para el Fomento de la Innovación Empresarial de la URV, el valor añadido bruto del territorio creció un 3,1 % durante el 2025, por encima de la media catalana.

El estudio también detecta dinamismo en la creación de empleo, aunque advierte que continúan existiendo desequilibrios importantes entre comarcas y problemas estructurales que limitan la consolidación de este crecimiento.

 

El paro y la estacionalidad continúan siendo los grandes retos

Entre los principales puntos débiles, la URV señala que la tasa de paro continúa situándose por encima de la media catalana en diversas zonas de la demarcación. También persiste una fuerte estacionalidad laboral, especialmente en sectores vinculados al turismo y los servicios, así como diferencias económicas importantes entre territorios.

Ante este escenario, el informe apuesta por reforzar la inversión, la innovación y la diversificación del tejido productivo, con el objetivo de generar empleo más estable y de calidad. La Cátedra considera igualmente necesario incorporar la preservación de los recursos naturales a las estrategias de desarrollo económico.

 

Los servicios y la construcción impulsan la economía catalana

El informe también analiza el conjunto de Cataluña y concluye que el crecimiento está sostenido principalmente por los servicios, la construcción y el consumo de las familias. En cambio, la industria y la inversión productiva presentan una evolución más débil.

A pesar de la mejora de la productividad, Cataluña todavía no ha recuperado la posición relativa de PIB por habitante respecto a la Unión Europea que tenía antes de la pandemia. En el conjunto del Estado, la actividad económica mantiene un crecimiento que el estudio califica de “sólido”, impulsado sobre todo por la demanda interna, aunque se prevé una moderación progresiva durante los próximos años.

 

Las Terres de l’Ebre, con más capital natural que el Camp

Una de las novedades del informe es un monográfico dedicado al capital natural, que intenta poner valor económico a los recursos naturales del territorio.

La metodología asigna un valor monetario a los diferentes usos del suelo según el rendimiento económico potencial. Así, el informe calcula unos 2.250 euros por hectárea de bosque, 9.672 euros por hectárea de cultivo de secano y 25.938 euros en el caso del regadío.

A partir de estos criterios, las Terres de l’Ebre acumulan un capital natural estimado en 2.335 millones de euros. En el Camp de Tarragona, la cifra se sitúa en 1.399 millones, mientras que el área metropolitana de Barcelona queda en 572 millones.

El estudio defiende que este patrimonio natural se debería tener más en cuenta en la planificación territorial y económica.

Según la URV, incorporar el valor de los ecosistemas y de los recursos naturales a la toma de decisiones puede ayudar a avanzar hacia un modelo que combine mejor la actividad económica, la protección ambiental y el bienestar de las generaciones futuras.

Añadir La Ciutat como fuente preferida de Google de forma gratuita

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad

Activar ahora