El sábado por la tarde la Guardia Urbana es alertada por una llamada del servicio de seguridad del Parque Central, donde dos individuos han intentado robar dos piezas de ropa por un importe de casi 100€ en un establecimiento del centro comercial. Una vez llegan al lugar de los hechos, los vigilantes de seguridad ya los tienen retenidos y la Guardia Urbana procede a entrevistarlos. Por todo lo expuesto, los agentes proceden a la detención de los dos jóvenes por un presunto delito leve de hurto. Una vez detenidos, se dan cuenta de la falsa identidad de uno de ellos y lo comprueban definitivamente a través de las huellas digitales.
