Dos años de prisión y una multa de 310.000 euros para el acusado de estafar más de 200.000 euros desde 2006 hasta 2016 a través de su empresa en Tarragona. Este es el acuerdo de conformidad alcanzado este lunes entre la Fiscalía de Tarragona, las defensas y la acusación particular.
El fiscal pedía inicialmente una pena de ocho años de prisión y una multa de más de un millón de euros por un delito continuado de estafa con falsedad en documento mercantil y otro de blanqueo de capitales al acusado, su mujer e hija, que eran socias fundadoras de la mercantil.
El hombre simuló operaciones ficticias de compra e introducía en el sistema informático albaranes falsos. El ministerio público ha mantenido la responsabilidad civil de 210.000 euros.
Según el escrito de acusación del fiscal, el acusado aprovechó su posición de jefe de compras en la empresa perjudicada para simular operaciones ficticias de comprar, falsear albaranes y para autorizar "numerosos" pagos a favor de una sociedad que adquirió en 2006.
El hombre era el único administrador de esta mercantil. A consecuencia de estas actuaciones, indica el ministerio público, el investigado causó un perjuicio económico de 210.666,70 euros, de los cuales son imputables 148.333.06 -por las operaciones realizadas a partir de octubre de 2010.
El dinero estafado se ingresó en cuentas corrientes del acusado, que compartía entonces con la esposa y la hija de ambos. Ambas figuran como socias fundadoras de la sociedad con la que ha estafado y blanqueado capitales. Por ello, el fiscal también solicitaba ocho años de prisión y la multa 1.014.665 euros para las dos mujeres. Finalmente, se ha acordado que la exmujer e hija no tengan la pena de prisión y sólo tendrán que pagar la multa.