Agentes de la Policía de la Generalitat – Mossos d’Esquadra, concretamente de la Unidad de Investigación (UI) de la comisaría de Tarragona, han procedido este mediodía a la detención de siete personas, entre ellas un menor de edad, como presuntos responsables de delitos relacionados con la salud pública y defraudación del suministro eléctrico. Además, uno de los arrestados tenía pendiente una orden judicial activa.
Inicio y desarrollo de la investigación
La intervención policial se enmarca en una investigación iniciada hace dos meses después de que se recibieran informaciones sobre la actividad ilícita en varios pisos ocupados y un local situados en el barrio tarraconense de Campclar. Según los datos recopilados, estos inmuebles eran utilizados para distribuir diariamente sustancias estupefacientes a consumidores habituales.
Durante las indagaciones, los agentes uniformados y también vestidos de paisano detectaron una afluencia constante de usuarios a los puntos sospechosos. Paralelamente, se constató la existencia de innumerables conexiones fraudulentas a la red eléctrica, hecho que generaba un alto riesgo de incendio y ponía en peligro la seguridad de los vecinos cercanos.
Actividades ilícitas detectadas
De los informes obtenidos se desprende que los investigados utilizaban estos espacios no solo para vender drogas directamente, sino también para cultivar marihuana dentro de las viviendas. También servían como lugares para ocultar tanto las sustancias estupefacientes como los beneficios derivados del narcotráfico.
Un elemento relevante es que estas actividades estaban muy cercanas a un centro educativo, hecho que había generado una considerable inquietud entre los vecinos y una percepción clara de inseguridad en el barrio.
Operativo policial y soporte técnico
Después de confirmarse todas las sospechas, los Mossos solicitaron la autorización judicial pertinente para efectuar varias entradas con registros. Esta mañana se ha desplegado un dispositivo conjunto integrado por los agentes del Área Regional de Recursos Operativos (ARRO), Unidad de Investigación (UI) y Seguridad Ciudadana (USC), con colaboración técnica de los responsables del suministro energético, la Agencia de la Vivienda de Cataluña y el Sistema de Emergencias Médicas (SEM).
Datos sobre los hallazgos
La actuación ha permitido localizar cinco puntos vinculados con estas actividades delictivas: un piso y un local destinados a la venta directa; tres pisos más donde se cultivaba marihuana en interior con un total aproximado de 700 plantas. Cabe destacar que el piso utilizado para vender drogas también funcionaba como narcopiso, es decir, espacio donde se consumían las sustancias.
En el marco de los registros se han intervenido 70 dosis preparadas de cocaína, 6,75 gramos más en formato roca así como 89 dosis de heroína listas para venderse al por menor.
Fraudes eléctricos detectados y medidas tomadas
Además de los hechos relacionados con las drogas, se ha constatado la existencia hasta nueve conexiones fraudulentas al sistema eléctrico que suman unos 230.000 kW defraudados anualmente. El perjuicio económico estimado asciende a 50.000 euros cada año. Para garantizar la seguridad de los vecinos los técnicos han procedido inmediatamente a desconectar estas instalaciones irregulares.
Afecciones sociales y recuperación inmobiliaria
Más allá de la vertiente policial, gracias a la colaboración con la Agencia de la Vivienda se han recuperado dos inmuebles que serán reasignados con finalidades sociales. Asimismo durante el dispositivo se han localizado tres cachorros —de razas pastor belga Malinois y American Staffordshire terrier— que han quedado bajo custodia de los servicios competentes.
La actuación supone el desmantelamiento efectivo de los puntos dedicados al tráfico minorista y distribución ilegal en este sector del barrio tarraconense. Los detenidos pasarán próximamente ante el juzgado de instrucción en funciones guardia en Tarragona para que se determinen responsabilidades penales.