Los Mossos d’Esquadra detuvieron la madrugada de este miércoles a un hombre de 47 años acusado de un delito contra la seguridad del tráfico después de circular de manera temeraria, a gran velocidad y bajo los efectos del alcohol entre la Pineda, en Vila-seca, y Tarragona.
Los hechos ocurrieron alrededor de las doce de la madrugada en el kilómetro 0,900 de la carretera TV-3148, en el término municipal de la Pineda. Varios conductores alertaron a la policía de un vehículo que circulaba haciendo zigzags y ponía en riesgo al resto de usuarios de la vía.
Según los Mossos, el vehículo llegó a colisionar contra una valla protectora, reventó un neumático y provocó una fumarola. A pesar de ello, el conductor no se detuvo y continuó la marcha durante aproximadamente ocho kilómetros, hasta que una patrulla pudo interceptarlo en el kilómetro 1160 de la A-7, ya en el término municipal de Tarragona.
Durante este recorrido, el coche circuló de manera temeraria y causó daños a varias vallas de protección. Cuando los agentes lo detuvieron, comprobaron que el vehículo había perdido dos neumáticos y que continuaba circulando directamente con las llantas de metal en contacto con el asfalto.
Al identificar al conductor, los mossos detectaron que desprendía un fuerte olor a alcohol y presentaba síntomas evidentes de haber bebido. En la prueba de alcoholemia dio una tasa de 1,03 mg/l, más de cuatro veces por encima del límite permitido.
El hombre quedó detenido como presunto autor de un delito contra la seguridad del tráfico por conducción temeraria y bajo los efectos del alcohol. El detenido ha pasado esta mañana a disposición del juzgado de instrucción en funciones de guardia de Tarragona.