Agentes de los Mossos d’Esquadra de la Unidad de Investigación de la comisaría del Baix Camp-Priorat detuvieron el pasado 2 de julio, con la colaboración de la Guardia Urbana de Reus, a un hombre y una mujer, de 47 y 28 años, como presuntos autores de ocho delitos de hurto, uno de ellos en grado de tentativa. También investigaron a un tercer integrante de 40 años relacionado con los hechos.
La investigación se inició el pasado 27 de mayo a raíz de dos hurtos de bicicletas de alta gama cometidos el mismo día en Castelldefels (Baix Llobregat) y Mataró (Maresme), con un modus operandi similar y con ciclistas como víctimas.
EL FALSO CICLISTA
Según pudieron confirmar los investigadores, uno de los autores se hacía pasar por ciclista profesional y compartía algunos kilómetros de ruta con la víctima para ganarse su confianza.
Una vez establecida una relación de confianza, le pedía probar la bicicleta o bien ideaba algún pretexto para hacerlo, ya fuera para ayudarle con un pinchazo o para ofrecerle material para su bici. En ese momento, aprovechaba para huir con la bicicleta e introducirla en el vehículo donde le esperaban los otros dos miembros del grupo.
Con esta metodología habrían cometido otros hurtos. De hecho, al día siguiente de los primeros dos hechos se produjeron un tercer y un cuarto hurto, en la ciudad de Barcelona y en la localidad de Vinyols i els Arcs (Baix Camp). Ante esto, los mossos iniciaron una investigación con la sospecha de que detrás de los hurtos había un grupo organizado y especializado en este tipo de delitos.
Días después se cometieron el quinto, el sexto y el séptimo hurto, en Barcelona ciudad, Premià de Dalt y el Masnou (Maresme), respectivamente, todos siguiendo el mismo patrón de actuación.
La sucesión de delitos en un período de tiempo tan breve y en diversos puntos del territorio reforzó las sospechas de los investigadores de que se trataba de un grupo organizado, con una clara distribución de roles y una elevada movilidad para desplazarse e identificar nuevas víctimas.
PILLADOS EN REUS
Fue el 2 de julio cuando un ciclista alertó a una patrulla de la Guardia Urbana de Reus de que había sido víctima de una tentativa de hurto de su bicicleta. A raíz de este aviso, los agentes se coordinaron inmediatamente con los Mossos d’Esquadra, que detuvieron a dos de los presuntos miembros del grupo, un hombre y una mujer, e investigaron a una tercera persona presuntamente relacionada con los hechos.
Del caso se desprende que el valor de las bicicletas sustraídas supera los 50.000 euros. Hasta ahora, los Mossos d’Esquadra han recuperado una de las bicicletas y continúan las gestiones para localizar y recuperar el resto. Los detenidos pasaron el sábado a disposición judicial ante el Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de Reus.
