COVID persistente: El Hospital de Reus revela cómo afecta músculos y metabolismo

Un estudio publicado en Plos One destaca alteraciones físicas y metabólicas en pacientes con condición post COVID-19 y reclama protocolos de rehabilitación específicos

17 de marzo de 2026 a las 13:49h

Un equipo investigador de los servicios de Medicina Interna y Fisiología Clínica y Evaluación Funcional del Hospital Universitario Sant Joan de Reus, integrado en el Grupo de Investigación en Autoinmunidad, Infección y Trombosis (GRAIÏT) del Instituto de Investigación Biomédica Cataluña Sur —antiguo IISPV— ha presentado evidencias que confirman la afectación profunda y sostenida que la infección por SARS-CoV-2 ejerce sobre el sistema muscular y metabólico en personas diagnosticadas con la Condición post COVID-19, también conocida como COVID persistente.

El estudio titulado "Assessment of Physical Status and Analysis of Lipidomic and Metabolomic Alterations in Patients with Post-COVID-19 Condition", publicado recientemente en el mes de marzo en la revista científica Plos One, pone de relieve la necesidad de establecer programas específicos de rehabilitación física orientados a mejorar la recuperación funcional de los afectados.

Afecciones detectadas y sintomatología asociada

Los investigadores han documentado una afectación periférica significativa del tejido muscular relacionada directamente con la infección por SARS-CoV-2. Esta alteración se traduce en una pérdida notable del rendimiento físico, uno de los síntomas más prevalentes e incapacitante entre los pacientes con COVID persistente. En este sentido, los autores subrayan que estos pacientes podrían obtener beneficios considerables si se aplicaran protocolos personalizados enfocados a recuperar la fuerza muscular, la resistencia aeróbica y las capacidades funcionales.

El estudio también ha empleado técnicas avanzadas de análisis metabolómica y lipidómica para examinar las alteraciones bioquímicas presentes en estos pacientes. Entre los resultados más destacables figuran:

  • Desequilibrio en las lipoproteínas plasmáticas, hecho que puede propiciar la formación de placas de ateroma en los vasos sanguíneos así como mantener un estado de inflamación crónica.
  • Disfunciones en las vías aeróbicas mitocondriales responsables de la producción energética, manifestadas por un exceso acumulativo de lactato que contribuye a la fatiga muscular persistente.
  • Incremento del catabolismo proteico (hipercatabolismo), asociado con un aumento notable del estrés oxidativo que perpetúa los procesos inflamatorios crónicos.

Implicaciones terapéuticas y asistenciales

Los responsables del trabajo destacan que estos hallazgos refuerzan el concepto según el cual la Condición post COVID-19 constituye un trastorno multisistémico complejo, que requiere un abordaje integral combinando intervenciones específicas tanto desde el punto de vista rehabilitador físico como del seguimiento metabólico individualizado.

Además, señalan que estos resultados abren perspectivas para el desarrollo de estrategias terapéuticas más precisas, así como para optimizar los circuitos asistenciales destinados a pacientes afectados por el COVID persistente, mejorando así tanto la atención clínica como los resultados en salud.