Tarragona sigue quedándose sin establecimiento histórico de la ciudad. Esta vez le toca a una de las pastelerías más famosas, y también la más antigua, ya que fue fundada en 1928. Su actual propietario, Josep Roquet-Jalmar Palau, ha anunciado que cerrará la Pastisseria Palau (en el número 22 de la calle Unió) el próximo domingo 21 de agosto justo después de las fiestas de Sant Magí. Por lo tanto, las de Sant Joan y Sant Magí serán las últimas grandes fiestas del establecimiento.
La pastelería ha sido un negocio de tres generaciones familiar, pero ahora Josep Roquet se tiene que jubilar y se ha quedado sin relevo generacional. De momento, tampoco ha encontrado a nadie para traspasar el local. El propietario asegura que le da pena tener que cerrar la pastelería después de que hayan pasado varias generaciones de la familia que han estado al frente de la misma desde 1928 que abrió sus puertas.
