La 5a edición del Festival TETA de Tarragona llega los días 29 y 30 de mayo al Auditorio del Camp de Mart. Grandes nombres como Vanesa Martín, Lia Kali y Queralt Lahoz encabezan la cartelera. Bajo el lema 'Más voces, más ritmo, más futuro', el Tetafest celebra la trayectoria recorrida y refuerza su apuesta por continuar siendo un espacio vivo, abierto y en movimiento. Además de la música del festival, habrá el espacio PreTeta con dos actividades; '¿Quién tiene el micro? La música que escuchamos' dirigida a adolescentes y 'Afterwork' un espacio de reunión del tejido de mujeres del territorio.
El Tetafest se define como un "proyecto de ciudad", ¿qué impacto real tiene en Tarragona más allá de los días de conciertos?
Cecília Mangini (C.M): El impacto es el trabajo que se hace todo el año con mujeres de la ciudad, con entidades y con días señalados donde lanzamos siempre el mismo mensaje, que es la lucha por la igualdad entre mujeres y hombres. Y también los PreTeta, que empezaron en 2024 y cada vez tienen más éxito. Han venido diferentes personas: influencers, periodistas… Decimos que es un “proyecto de ciudad” porque no es solo ese día. En la Conselleria no nos dedicamos a hacer festivales habitualmente, pero el TETA es un día de reivindicación desde el arte, la cultura y la música, y el impacto se nota en el trabajo que se hace durante todo el año con las mujeres. Desde cuestiones con el Consell de Dones, cuestiones de Igualdad, los puntos de libros que se entregan cada año, el concurso Relat de Dones…
¿Creéis que eventos como este ayudan a transformar imaginarios sociales o aún tienen alcance limitado?
Mari Martínez (M.M): Sí, estos festivales son necesarios para visualizar que estamos luchando. La música es un oficio muy masculinizado, hace 25 años que me dedico a ello y al principio estaba yo sola con 60 hombres. Ahora somos unos 50 hombres y 15 mujeres, aún no hay un 50-50. Creo que es importante hacer este tipo de festivales y que nos visibilicemos.
C.M: Ojalá algún día consigamos totalmente la igualdad, pero aún queda camino adelante y atrás. Porque por atrás también ha sido largo y fructífero. Nadie nos ha regalado nada, ni en el mundo ni en la ciudad ni en el país. Los derechos y avances son las conquistas que vienen de la lucha de aquellas que se unen colectivamente. El feminismo es eso, un movimiento colectivo que busca la igualdad efectiva. Queda mucho aún por conseguir.
Si te fijas, en carteles de grandes festivales predominan los grupos y bandas compuestas por hombres que no por mujeres. Así como cantantes y disc-jockeys hombres. En el TETA, no solo contratamos artistas mujeres, sino que se intenta que las fotógrafas, personas que están en la barra, las técnicas detrás del escenario… también lo sean. Un festival totalmente hecho por mujeres. Las artistas mujeres reciben más presión y son más juzgadas que los hombres. Si David Bisbal canta estilos variados no se le cuestiona, en cambio, si lo hace Rosalia se la acusa de apropiación cultural. Los hombres tienen el camino mucho más fácil dentro del mundo de la música.
M.M: Incluso dentro del cartel, el porcentaje de mujeres artistas en otros festivales es menor. Pero este no es el gran problema, es cómo se sitúa su nombre dentro del cartel. Siempre quedando por debajo, como si se tratara de una artista secundaria frente a un artista masculino.
Montse García (M.G): Las corrientes políticas que vienen nos lo están poniendo difícil y nos cuestionan constantemente. Celebrar el Tetafest es más importante que nunca.
¿Creéis que el Tetafest podría servir de modelo para otros festivales en Cataluña y España?
M.G: Sí, de hecho hace dos años, en la 3ª edición del TETA, elDiario.es nos contactó como festival feminista en España, por ser de los pocos que hay. Porque en aquel momento solo existían uno en Andalucía y algún otro. A partir de entonces han ido surgiendo otros festivales de mujeres. El año pasado en Barcelona se organizó un festival con actuaciones de todas las artistas que habían estado en el Tetafest. Nosotros en su momento nos atrevimos a montar el festival y ahora poco a poco va cogiendo forma e identidad.
El PreTeta incluye actividades para institutos, ¿qué objetivos educativos persigue esta iniciativa?
M.G: Este año incorporamos una cosa que no habíamos hecho hasta ahora, que es el trabajo directo con los institutos dentro de los talleres de ‘¿Quién tiene el micro? La música que escuchamos’ que hablan sobre todo aquello que hay detrás de las letras de las canciones que escuchan los jóvenes. El objetivo es trabajar sobre todo el espíritu crítico de la gente joven a la hora de escuchar música. A través de la música escuchada se pueden crear valores, equivocados o no. No se trata de adoctrinar a nadie, sino de cuestionarse lo que escuchan. Muchas veces las letras las aprendes por inercia de tanto escucharlas y no prestas atención a aquello que dice la letra, que muchas veces son barbaridades.
¿Cómo se construye un cartel que combina artistas consolidadas y emergentes?
M.M: Tenemos claro cuál es la filosofía, cuál es el mensaje y hacia dónde vamos. Pienso que este festival que está consolidado y que tiene la suerte de poder contar con cabezas de cartel, es el espacio ideal para dar voz a las artistas emergentes.
C.M: Es complicado hacer el cartel, porque no solo tienen que ser artistas y mujeres, sino que también tienen que ser feministas. Tienen que estar alineadas con lo que nosotros queremos construir a lo largo de todo el año de trabajo.
Las artistas elegidas este año ¿siguen algún hilo temático?
M.M: Damos voz a estilos diferentes, desde Vanesa Martín hasta ALOSA, que hace música tradicional. Todas las artistas siguen una filosofía y un mensaje enfocado a la mujer y al feminismo. Un valor añadido que tenemos en cuenta es que hablan de ellas y sus propias experiencias y emociones para componer la letra de las canciones.
M.G: El TETA es para todos los públicos, entonces hay días para gente mayor y otros para gente más joven. Se trata de tener diversidad.
¿Alguna vez habéis escogido alguna artista por petición del público?
M.G: No, es peligroso eso. Intentamos escuchar mucho, a través de redes y otros canales. Pero nos han pedido artistas como Rosalía, no siendo conscientes de la envergadura que supondría su actuación para el Camp de Mart, que es el espacio emblemático del festival.
Entonces, ¿creéis que la gente viene por el conjunto del festival y no por nombres concretos?
C.M: Hay de todo, hay quien viene desde Andorra y se queda los dos días. Y otra gente que es fan de alguna de las artistas y viene para verla, como el año pasado a Rosario y este año a Vanesa Martín, que nos han comprado entradas desde Argentina.
¿En qué se diferencia esta edición de las anteriores?
M.G: Hemos cambiado horarios, ya no hay sábado por la mañana. Tenemos una sesión pionera programada para el 22 de mayo con entidades y mujeres emprendedoras en el Teatret del Serrallo. Hemos ampliado el concepto para que puedan venir más mujeres y sentirse más cómodas. Tenemos otro espacio, que aún está por acabar de concretar, con el compromiso de la presentación de un libro de Nevenka Fernández. Un espacio de reflexión sobre una realidad que está constantemente saliendo en la prensa y en todos los medios.
¿Cuál es la previsión de público asistente al festival? ¿Esperáis superar las cifras del año pasado?
M.M: El año pasado fue un éxito, alrededor de 6.000 asistentes. Este año esperamos hacer sold out los dos días. El año pasado con Zahara estuvimos a punto de conseguirlo y con Rosario sí que vendimos todas las entradas. Esperamos conseguir unas 8.000 personas, entre conciertos y lo que se prepara para los jardines. Hay sorpresas que aún no revelaremos, tienes que venir para descubrirlas.
¿Cuál es el presupuesto de esta edición y cómo se distribuye?
M.M: El presupuesto de esta edición ronda los 450.000-460.000 euros. El porcentaje exacto no lo sé, pero estaríamos hablando de un 30% por parte de Políticas de Igualdad y un 70% aproximadamente por parte de la empresa productora.
C.M: El presupuesto público destinado al festival es de 120.000 euros, más IVA.
¿Os planteáis internacionalizar el festival o mantenéis un enfoque más local y de territorio?
M.G: Sería maravilloso hacerlo metropolitano.
C.M: Este año vendrán a participar concejales de otros lugares a quienes les interesa llevar el Tetafest a sus municipios. Internacional ya lo es porque las artistas consolidadas que vienen, como el caso de Rosario y Vanesa Martín, se han hecho un nombre en Latinoamérica. Queremos seguir creciendo, pero manteniendo siempre la esencia del TETA; que no deje de ser un festival reivindicativo que lucha por la igualdad.
