Los Mossos d'Esquadra detuvieron el pasado jueves a un hombre de 37 años por un robo con fuerza en el interior de una vivienda. Los hechos se produjeron sobre las 16 h, cuando el cuerpo recibió el aviso de la activación de la alarma de un domicilio situado en una urbanización próxima a la playa de l'Arrabassada.
La propietaria de la vivienda mostró a los agentes las imágenes en directo de las cámaras ubicadas en el interior y se observaba a un hombre que iba de un espacio a otro.
Al llegar y abrir la puerta de acceso al jardín, los agentes observaron cómo un desconocido salía por una ventana lateral y se dirigía hacia la parte posterior de la finca. Tras saltar una valla, accedió a una propiedad contigua.
Se desplegó un dispositivo de cierre en la urbanización para evitar posibles vías de escape y se establecieron puntos de control hacia el entorno de las playas del Miracle y la Arrabassada.
Paralelamente, se inició una búsqueda por el interior de diferentes fincas y calles cercanas. En el dispositivo también participaron efectivos de la Guardia Urbana de Tarragona.
Durante las comprobaciones en diferentes propiedades cercanas, los agentes encontraron un teléfono móvil en el suelo, en concreto en uno de los domicilios donde se le había visto saltar. Poco después, uno de los agentes accedió a la parte trasera del jardín de una finca y vio a un hombre escondido dentro del compartimento de leña de una barbacoa.
Al percatarse de la presencia policial, intentó huir y, al intentar detenerlo, opuso resistencia y se escabulló nuevamente hasta que fue interceptado en una parcela cercana donde volvió a oponerse activamente a su detención.
No llevaba documentación y presentaba varios arañazos y lesiones superficiales compatibles con los saltos y escalamientos a través de vallas y rejas. Uno de los agentes lo reconoció como el hombre que previamente fue localizado en el escondite y se le detuvo.
Mientras tanto, los agentes localizaron en el tejado de una pérgola una mochila y varias prendas de ropa que el ladrón fue dejando con el fin de dificultar su posterior identificación.
La mochila contenía diferentes herramientas y objetos, entre ellos un destornillador y una navaja, así como las joyas sustraídas, que se devolvieron a la propietaria. El detenido acumula 23 antecedentes policiales, algunos por hechos similares
