Cambrils ha cerrado el mes de junio con una bajada del consumo de agua de un 7,5% respecto a junio del año anterior. La dotación media por habitante ha sido de 172 litros diarios, mientras que la del año anterior fue de 186 litros. Cambrils, como todas las poblaciones que se abastecen del CAT, entró en la fase de alerta el pasado 13 de junio y según las medidas decretadas no puede superar los 250 litros de media, incluyendo las actividades económicas y comerciales.
El concejal de Medio Ambiente en funciones del Ayuntamiento de Cambrils, Josep Maria Vallès, ha agradecido el civismo a la ciudadanía y al turismo y ha recordado que es necesario seguir aplicando las medidas para reducir al máximo el consumo de agua y hacer frente a la situación de sequía. Por su parte, la concejala de Turismo en funciones, Yolanda Burgos, ha destacado que el sector ya lleva mucho tiempo trabajando para implantar acciones a favor de la sostenibilidad y el medio ambiente y que los turistas cada vez están más sensibilizados y valoran más este tipo de iniciativas.
Con motivo de la declaración del estado de alerta, este junio el Departamento de Medio Ambiente del Ayuntamiento ha mantenido una reunión con el sector turístico para poner en marcha conjuntamente una campaña dirigida al turismo, y otra reunión con las entidades urbanísticas que llevan la gestión del agua de manera privada para explicarles las restricciones y pedirles su colaboración para reducir el consumo de agua.
Siguiendo las medidas acordadas en la reunión con el sector turístico, el consistorio ya ha editado un póster en cuatro idiomas con material informativo facilitado por la Agencia Catalana del Agua, que esta semana se colgará en las recepciones y zonas de afluencia de campings, hoteles y aparcamientos.
Además, también se han intensificado las acciones de ahorro de agua y concienciación de la ciudadanía y del sector empresarial, que el Ayuntamiento y Comaigua ya habían iniciado a finales del año pasado por la situación de prealerta. Entre otras acciones, se han cerrado las fuentes ornamentales, se prioriza la limpieza viaria con agua de pozo, se han habilitado nuevos puntos de carga de agua no potable, se han puesto en marcha campañas para promover el consumo responsable, se han repartido aireadores para los grifos y se ha difundido la información y los consejos de ahorro en diferentes soportes.
Algunas de las medidas decretadas en la fase de alerta son limitaciones en el llenado de piscinas (no se puede llenar ni rellenar ninguna piscina que no tenga un sistema de recirculación del agua), el riego de jardines públicos o privados (sólo se puede regar dos días a la semana y hay que hacerlo en el horario de menor insolación), o la limpieza de calles (se prohíbe a los particulares la limpieza de calles, pavimentos, fachadas y similares utilizando mangueras de agua y los servicios municipales deben realizar la limpieza con el mínimo gasto de agua indispensable).