Las aguas de las playas de Llevant y Ponent de Salou se han convertido este sábado en un escenario de la historia marítima catalana. Miles de bañistas han dejado por unos instantes el sol y la playa para seguir una de las exhibiciones más singulares del litoral: la del Bot Salvavides de Calafell, una embarcación centenaria, insumergible y considerada una auténtica joya del patrimonio marítimo catalán.
La exhibición ha tenido este año un carácter especial, ya que, por primera vez, se ha celebrado tanto en la playa de Llevant (a las 12 h) como en la de Ponent (a las 13 h). De esta manera, miles de personas han podido descubrir de cerca una embarcación que durante décadas representó la última esperanza para los pescadores atrapados por los temporales.
El alcalde de Salou, Pere Granados, ha querido acompañar la demostración desde el mar a bordo de una embarcación neumática, mostrando el apoyo institucional a una actividad que contribuye a preservar y divulgar el patrimonio marítimo catalán.
El momento más esperado ha llegado cuando el bote, tripulado por dieciséis voluntarios (hombres y mujeres), ha ejecutado su espectacular maniobra de vuelco. La embarcación ha completado una vuelta de 360 grados en medio del mar y ha recuperado inmediatamente la posición de navegación gracias a su sistema insumergible, una demostración única que ha suscitado mucha expectación desde la arena.
El presidente de la Associació del Bot Salvavides de Calafell, Josep Tena, ha recordado que esta embarcación conserva las mismas características de los antiguos botes de salvamento marítimo de principios del siglo XX. “Salían cuando había mal mar para rescatar pescadores y personas en peligro. Hoy ya no hacen esta función, pero mantenemos viva su historia y la damos a conocer allá donde vamos”, ha explicado.
Recuperado en 1989 después de muchos años fuera de servicio, el Bot Salvavides continúa navegando gracias a la labor de los voluntarios de la entidad, que han sabido combinar el respeto por la tradición con el relevo generacional. La tripulación actual está formada por hombres y mujeres de diferentes edades, garantizando la continuidad de este patrimonio vivo.
Por su parte, el alcalde Pere Granados ha destacado que esta exhibición “nos recuerda la tradición pesquera y la importancia histórica del puerto de Salou”, y ha remarcado que iniciativas como esta contribuyen a mantener viva la memoria colectiva de los municipios marineros.
Más que una exhibición, la demostración ha sido un homenaje a los hombres que, entonces, con solo la fuerza de los remos y su coraje, salían a desafiar el mar para salvar vidas. Un legado que, un siglo después, continúa navegando para mantener viva la memoria de los héroes del mar.
