Este fin de semana Xarxa Sud y DELTERPA han organizado movilizaciones para detener las obras de un nuevo parque eólico, en contra de la masificación y exigir un modelo alternativo de energías renovables. Hacen un llamamiento a la participación masiva y continuada.
Las anticapitalistas consideran que la luz verde por parte del consistorio de Riudecols al inicio de las obras de la central eólica de El Vedat del Pany, cerca de la Ermita de Puigcerver forma parte del enésimo capítulo de agresión y nefasta gestión del territorio con la connivencia de todas las administraciones de los Países Catalanes.
Señalan, en este caso, la irresponsabilidad del Gobierno de la Generalitat de Cataluña con del decreto Ley 16/2019 que agrava la masificación y concentración de nuevos proyectos eólicos en territorios ya castigados. Califican la aprobación como "una cesión del gobierno a las empresas del lobby eólico". Recuerdan que el 55% de la energía eólica de Cataluña ya está instalada en la demarcación de Tarragona.
Laia Muntas, portavoz de la candidatura al Consejo Comarcal del Baix Camp, afirma que "Ni el conflicto ni el proyecto vienen de nuevo, pero no se ha hecho ninguna apuesta real para cambiarlo." De hecho, en 2017 la CUP junto con PDeCat y ERC presentaron y aprobaron una moción para pedir una moratoria en el desarrollo y tramitación de nuevos parques eólicos en la comarca.
Muntas denuncia que se vuelvan a encontrar con las incongruencias injustificables entre partidos e instituciones. "Desde el gobierno de Riudecols se justifica la autorización de las obras con el actual POUM, una planificación que se puede modificar, y con mucha prisa cuando interesa. Además, sin pelos en la lengua, se ponen en el lugar de los inversores y especuladores como si hubieran hecho un gran esfuerzo para poder sacarlo adelante. No estamos hablando de una obra más, estamos hablando del cheque en blanco que hacen a la masificación eólica, de la miseria de todas y los beneficios de unos pocos".
Mònica Pàmies, concejala por la CUP en Reus y consejera comarcal recuerda que en el anterior mandato también llevaron al pleno del CCBC la creación de una oficina de energía comarcal y se aprobó. Al no desarrollarse, el primer año de este mandato han vuelto a debatirlo en la sala sin éxito "No sabemos nada más. Es una urgencia desarrollar todas las herramientas posibles para planificar el desarrollo de las energías renovables desde el territorio. Ahora está en Lo Vedat del Pany pero hay más proyectos sobre la mesa. No sólo de energía eólica sino también solar, con proyectos sobredimensionados y privados".
La agrupación manifiesta no estar en contra de la implantación de los molinos eólicos sino del modelo que se está siguiendo. Bajo la falsa bandera del ecologismo y de transición energética promueven un modelo de construcción sistemática y sin criterio, en favor únicamente de las empresas energéticas que no repercuten en ningún beneficio para quien vive en el territorio. La balanza energética está claramente decantada hacia el sur de Cataluña y con ello, no sólo repercute en el impacto medioambiental y paisajístico, totalmente desequilibrado respecto a la mayoría de otros territorios, también en el estrecho vínculo con las posibilidades de desarrollo sostenible de las zonas rurales.
Con todo, la CUP conjuntamente con la izquierda independentista pasan de la crítica del modelo a la propuesta, enmarcadas en que #Hihaunaaltramaneradeviure. Proponen la transición hacia un modelo energético renovable, público y descentralizado.