El Ayuntamiento de Vila-seca ha aprobado recientemente en Junta de Gobierno Local la adjudicación de los trabajos para la construcción del Centro Experiencial y de Interpretación Cal·lípolis. La contratación ha sido concedida a la empresa Garcia Riera SL, con un presupuesto total de 8.232.007 euros.
Esta primera fase se centra en la edificación del centro, que forma parte del proyecto integral “Cal·lípolis, l’equilibri sostenible”, enmarcado dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, cofinanciado por los Fondos Next Generation EU. La segunda etapa consistirá en las tareas de urbanización exterior que complementarán el equipamiento. Paralelamente, los trabajos relacionados con la musealización ya están adjudicados y se ejecutan actualmente.
Ubicación y objetivos del nuevo equipamiento
El edificio se situará estratégicamente entre las calles de Plácido Domingo, Pep Ventura, Victòria dels Àngels y Amadeu Vives, en el barrio de la Pineda. Su propósito es convertirse en un punto referente tanto para los vecinos de Vila-seca como para el turismo cultural, promoviendo la conservación de los espacios naturales protegidos así como fomentando la movilidad sostenible y el patrimonio histórico.
Esta infraestructura contará con una superficie aproximada de 3.000 metros cuadrados, integrando zonas interiores y exteriores (plataformas). Todo ello se articulará en planta baja con espacios polivalentes pensados para acoger actividades educativas, culturales y lúdicas.
Diseño arquitectónico firmado por los ganadores del Premio Pritzker
El encargo del proyecto ha sido desarrollado por el prestigioso estudio RCR Aranda Pigem Vilalta ARQUITECTES, SLP, creado en 1988 en Olot. Este taller destaca por su capacidad de integrar arquitectura con paisaje, arte y diseño. Cabe destacar que esta firma recibió el reconocido Pritzker Architecture Prize en el año 2017 —considerado a menudo como el Nobel de arquitectura—.
Características generales del proyecto y entorno exterior
El futuro Centro Experiencial nace con la vocación clara de poner en valor la villa romana de Cal·lípolis junto con su contexto paisajístico singular. El equipamiento narrará la evolución histórica, ambiental y cultural que ha vivido este territorio desde sus orígenes hasta hoy en día.
Además, se pretende que sea un modelo ejemplar en cuanto a calidad paisajística, urbana y arquitectónica basada en criterios que respeten profundamente el territorio, la cultura local y el medio ambiente.
De esta manera, según explican los responsables: “el diseño mismo del centro se convertirá en parte del paisaje”, aportando una mejora significativa al valor ambiental del frente marítimo donde se ubicará.
Estructura arquitectónica integrada en el medio natural
El edificio se ha concebido como un conjunto volumétrico formado por diferentes espacios funcionales elevados sobre una plataforma situada a 90 centímetros sobre el terreno. Esta estructura estará cubierta por una envolvente vegetal cenital que hará función de umbráculo.
Asimismo, se completará la integración paisajística mediante una nueva urbanización externa combinada con la recuperación de un hábitat natural propio de los pinares típicos catalanes costeros.
Sostenibilidad energética y conexión visual con el mar
Todos los elementos constructivos han sido pensados bajo estrictos criterios medioambientales: uso prioritario de energías renovables, reducción drástica del consumo energético habitual y optimización global de la eficiencia energética.
Por otro lado, gracias a su posición privilegiada frente al mar Mediterráneo será un espacio idóneo tanto para disfrutar de los contenidos culturales como para contemplar las vistas panorámicas; hecho reflejado también en un diseño estrechamente vinculado a esta relación física y visual directa con el litoral.
