Ayer, el Ayuntamiento de Salou organizó un emotivo homenaje a Joan Maria Bartolí Julibert, hijo de Pau Bartolí Bella y Carme Julibert Ortega, y miembro de una familia clave en los inicios del turismo local.
Reconocer un legado histórico
El acto, que tuvo lugar en el Parc de la Ciutat, espacio donde antiguamente se encontraba el emblemático Càmping Salou, sirvió para poner en valor públicamente el papel fundamental de los Bartolí en la creación de uno de los primeros campings de España y Cataluña, establecimiento que se convirtió en referente europeo dentro del sector.
Al homenaje asistieron numerosos familiares, amigos, miembros del gobierno municipal y otros representantes locales. El ambiente estaba cargado de emoción, gratitud y recuerdo compartido.
Pere Granados: “el municipio se siente orgulloso de sus personas”
Durante su intervención, el alcalde, Pere Granados, destacó que “el municipio se siente orgulloso de sus personas” y remarcó el carácter visionario de los Bartolí al detectar el potencial turístico de Salou. Según Granados, este acto representa “hacer justicia y reconocer las cosas bien hechas”. Calificó aquella apuesta inicial como “acertada, valiente y con visión”, definiendo el turismo como “la industria de la felicidad”. Además, señaló que esta actividad no es solo económica sino también una manera de acoger visitantes generando experiencias positivas.
El alcalde también puso énfasis en la implicación de los salouenses en la construcción del modelo turístico local: “Sabemos valorar el turismo no solo desde el punto de vista económico sino también social, cultural y para la proyección exterior”. En este sentido, Granados afirmó que el objetivo es que los visitantes se marchen satisfechos por la experiencia vivida y con ganas de volver.
Los orígenes de una iniciativa pionera
La figura de Joan Maria está estrechamente vinculada a una familia que hace décadas ya intuía las posibilidades turísticas del municipio. Sus padres fundaron el Càmping Salou el año 1956 en un entorno natural privilegiado rodeado por pinos y cercano al mar —la actual ubicación del Parc de la Ciutat—.
Este camping —también conocido como Càmping Bartolí— comenzaba con instalaciones modestas pero con clara proyección futura. Con los años se consolidaría como uno de los primeros establecimientos de este tipo tanto en Cataluña como en España, convirtiéndose en referente europeo dentro del sector.
Entre los servicios innovadores para aquel momento destacaban supermercado, restaurante, piscina, bungalows, consulta médica o peluquería. El recinto ocupaba unas seis hectáreas con capacidad aproximada para 2.000 personas atrayendo principalmente visitantes internacionales procedentes sobre todo de Francia, Suiza, Holanda y Alemania.
Pau Bartolí, vinculado al mundo constructivo, asumía los aspectos técnicos mientras que Carme Julibert, formada internacionalmente y con experiencia profesional fuera de España, gestionaba globalmente el negocio aportando un aire moderno y acogedor.
Además de alojamiento turístico, el camping se convertiría en un punto neurálgico social y cultural que marcaría toda una etapa histórica ayudando a posicionar Salou entre miles de viajeros. El cierre oficial se produjo en el año 1987; posteriormente el espacio fue transformado en Parque público manteniendo algunos elementos arquitectónicos originales.
El valor social del turismo
Dentro del acto institucional también intervino la periodista Júlia López Madrazo, quien recordó anécdotas sobre el Camping Salou resaltando cómo iniciativas familiares como esta fueron claves para abrir puertas al mundo exterior manteniendo una identidad propia basada en la acogida turística.
Joan Maria Bartolí: “Vimos esta oportunidad no solo como un negocio sino como una forma de servicio”
Muy emocionado durante su intervención pública, Joan Maria Bartolí Julibert agradeció sinceramente este reconocimiento institucional destacando que aquella primera apuesta por el turismo era sobre todo vocacional: “Vimos esta oportunidad no solo como un negocio sino como una forma de servicio”. También rememoró cuando este lugar era todavía zona natural llena de pinos hasta llegar a convertirse en puerta de entrada para muchos visitantes.
Bartolí se mostraba orgulloso de que hoy se haya reivindicado aquel impulso inicial así como el espíritu emprendedor pionero de sus antepasados. Su esposa, Alícia Gabás, junto con la hija Carla también presentes durante el acto expresaron emoción ante este homenaje público donde han revivido parte importantísima de su pasado familiar compartido con todo un pueblo.
La huella indeleble en los espacios públicos
Esta jornada ha servido no solo para honrar Joan Maria Bartolí Julibert sino también para reivindicar una pieza esencial dentro de la historia reciente de Salou: una ciudad modelo fruto del trabajo incansable y visión empresarial local. Como muestra visible queda ahora instalada en el Parque una placa conmemorativa que testimonia explícitamente esta contribución tan significativa al sector turístico municipal.
