El Ayuntamiento de Falset (Priorat) puso en servicio ayer por la tarde un servicio especial de autobús que, partiendo de la parada de la Euterpe, en la capital del Priorat, fue hasta Barcelona, a la estación de Sants, con paradas intermedias en Reus y Tarragona.
La medida se tomó ante la falta de servicio de trenes Regionales en la estación de Marçà-Falset y la inexistencia de transporte alternativo. El hecho es que muchos estudiantes de la localidad y de pueblos vecinos, así como de personas que pasan los fines de semana, utilizaban el tren para llegar a sus destinos.
Desde el consistorio falsetano se recuerda que, de lunes a sábado, la empresa Transports Domènech mantiene la conexión habitual en autobús entre Falset y Reus.
OTRO VENTAFUEGOS DE RENFE
La línea R15, la que atraviesa el Priorat por el sur, forma parte del servicio de Cercanías y Regionales que une Barcelona con Riba-roja de Ebro pasando por Tarragona y Reus
El servicio de tren en el tramo entre Reus y Riba-roja d’Ebre ha quedado suspendido y, en teoría, RENFE debe establecer un transporte alternativo por carretera (autobuses) para cubrir este tramo mientras se garantiza la seguridad de las vías.
Según la operadora ADIF, el servicio no se ha podido restablecer con normalidad porque las lluvias recientes han provocado acumulaciones de agua, desprendimientos y riesgos geotécnicos en las vías, por lo que se ha decidido la suspensión preventiva y revisiones de seguridad de la estructura ferroviaria.
La realidad, sin embargo, es que este tramo se ve a menudo cortado por desprendimientos y caída de árboles, y los mismos maquinistas reconocen que la infraestructura presenta un estado precario. De hecho, la R15 registró al menos 111 incidencias documentadas en los primeros seis meses de 2025, incluyendo desde retrasos importantes hasta cancelaciones y limitaciones operativas —lo que equivale a una media de unos 6 problemas por cada 10 días en aquel período.
La línea de Reus a Riba-roja se construyó en 1891, es decir, tiene 137 años, con tramos montañosos con multitud de túneles y puentes y en los últimos 50 años no se ha realizado ninguna inversión estructural de gran alcance. La línea mantiene seis servicios de pasajeros por sentido y un intenso tráfico de mercancías.
La línea, que hasta la década de 1950 era por donde pasaban los principales servicios Barcelona-Madrid, se electrificó en los años 60 del siglo pasado y, desde entonces, se han cerrado estaciones y solo se ha hecho el mantenimiento mínimo.
