El gobierno municipal de Tarragona ha anulado de oficio el expediente sancionador que este martes abrió un agente de la Guardia Urbana a un militante de la CUP por repartir papeletas en favor del referéndum. La concejala responsable del cuerpo policial, Begoña Floria, lo ha anunciado a primera hora de la mañana desde su cuenta de twitter y horas después lo ha explicado públicamente. Floria ha atribuido la sanción a un error de interpretación del agente de la Guardia Urbana sobre la ordenanza municipal que en el artículo 95 prohíbe aquellas actividades publicitarias que por su objeto, forma o contenido sean contrarias al ordenamiento jurídico. La concejala ha explicado que, desde 2011, el Ayuntamiento tiene en vigor una circular donde se explicita que las entidades sin ánimo de lucro, sindicatos y partidos políticos no serán sancionados por el reparto de este material y sólo se levantará acta para que quede constancia. Floria ha explicado que la anulación de oficio que deja sin efecto la sanción de 500 euros se ha hecho a primera hora de esta mañana después de tener el informe jurídico del secretario que avala la decisión.
La concejala ha explicado que existe una circular muy clara, que data de octubre de 2011, donde se explicita que en casos de publicidad estática o dinámica no se multará a partidos políticos, entidades sin ánimo de lucro o sindicatos, por repartir este tipo de material. El procedimiento a seguir es levantar acta para que quede constancia pero en ningún caso multar. "Ha sido un error de interpretación del agente de la Guardia Urbana que ha aplicado objetivamente el artículo 95 de la ordenanza que prohíbe el reparto de publicidad en la vía pública", ha manifestado Floria. La responsable política del cuerpo policial ha dejado claro que no existe ninguna instrucción de multar a partidos políticos y ha explicado que desde 2011 se han levantado 37 actas de acciones vinculadas a la CUP que, en ningún caso, han recibido sanción. "Eran actos por los que no habían pedido permiso y aún así tampoco se les multó", ha añadido. Floria ha negado que los agentes hubieran recibido algún tipo de instrucción de algún superior. "Ni me llamaron a mí ni al alcalde que somos sus superiores y ayer por la noche yo misma lo corroboré con el agente. Hago un llamamiento a la tranquilidad y serenidad, en momentos muy difíciles, pero pido respeto para la Guardia Urbana porque hablar de policía política es una mentira flagrante", ha añadido. Por su parte, los concejales de la CUP han pedido al gobierno municipal, y lo harán en el próximo pleno, que aclaren "quién" dio la instrucción al agente para seguir adelante con la sanción. Según el concejal Jordi Martí, presente en los momentos de los hechos, el agente habló con alguien antes de seguir adelante con la sanción. Un extremo que la concejala Floria ha negado. Además, los cupaires reclamarán la devolución de las papeletas requisadas. Los hechos tuvieron lugar este martes por la tarde, en la Rambla Nova, en el marco de una acción de la CUP en todo el país para promover el referéndum catalán.
