Unos ochenta alumnos de 4º de ESO del instituto Narcís Oller de Valls se han concentrado este martes a las puertas del centro para protestar contra la decisión del profesorado de dejar de organizar actividades no académicas. La medida forma parte de la huelga de celo impulsada por el colectivo docente en varios puntos de Cataluña para reclamar mejoras laborales y salariales a la Generalitat.
Los estudiantes, que hace dos días que no entran a clase, han mostrado su malestar con pintadas y carteles dirigidos a la dirección del centro, con mensajes como “directiva dimisión”, “no somos vuestro escudo” o “no somos moneda de cambio”. Aun así, también han expresado su apoyo a las reivindicaciones del profesorado.
En un comunicado difundido en las redes sociales, los alumnos aseguran que la huelga de celo les perjudica más a ellos que a la administración. “Somos conscientes de la necesidad de esta lucha pero la huelga de celo es una decisión que impacta principalmente en los estudiantes, mientras que tiene una repercusión limitada sobre la administración responsable”, han afirmado. También han reclamado “un espacio de diálogo” con el profesorado y la dirección del centro: “Creemos que cuando el equipo directivo decide emprender una medida de presión que genera este desacuerdo generalizado en el alumnado, es imprescindible abrir un espacio para que se pueda tener en cuenta nuestra opinión”.
El director del instituto, Andreu Dexeus, ha explicado que, a diferencia del primer día de protesta —cuando la movilización fue más numerosa e implicó a alumnos de otros cursos—, este martes la situación se ha normalizado en la mayoría de niveles. Según ha detallado, a excepción de 4º de ESO, el resto de los 1.100 alumnos han hecho clase con normalidad.
Dexeus también ha querido remarcar que, a pesar de la huelga de celo, las actividades no académicas ya programadas se mantienen, como es el caso de la excursión de los alumnos de 3º de ESO a Barcelona. El director considera que el malestar de parte del alumnado puede estar relacionado con el hecho de que este año el profesorado no organizará la fiesta de graduación, a pesar de que ha puntualizado que esta puede ser asumida por las familias.
En cuanto a la protesta, Dexeus ha subrayado que no se trata de una huelga de alumnos, ya que no ha sido convocada por ningún sindicato. También ha defendido la decisión del claustro, aprobada con más del 80% de los docentes: “Algunas familias entienden la huelga de celo como una huelga al alumnado cuando en ningún caso es eso. Entiendo que todas las decisiones que se toman afectan a los alumnos, es inevitable y nos sabe mal. Pero creo que no se han entendido las demandas y no han puesto en valor lo que se ha hecho hasta ahora”.
