El Ayuntamiento de Altafulla ha presentado este mediodía dos nuevos vehículos patrulla que se incorporan a la flota de la Policía Local coincidiendo con el inicio de la campaña turística de verano. Se trata de dos Ford Kuga tipo SUV, unos modelos más altos y con mejores prestaciones que sustituirán a los antiguos KIA Niro.
La renovación tiene como objetivo mejorar la seguridad de los agentes, reforzar la operatividad del servicio e incorporar nuevas herramientas de conectividad policial. Los dos vehículos llegan con configuraciones diferentes para adaptarse a las necesidades del municipio: uno está equipado con kit y mampara para el transporte de detenidos, mientras que el otro no dispone de este elemento para facilitar tareas de traslado logístico o de asistencia a personas.
Según ha explicado el subinspector de la Policía Local, Jordi Gil, la elección de estos vehículos responde a las características propias de Altafulla. El hecho de que sean SUV permitirá actuar con más garantías en zonas que pueden sufrir acumulaciones de agua, especialmente en el barrio marítimo durante episodios de lluvia intensa. Además, los nuevos coches tienen 180 caballos de potencia y un habitáculo más amplio y confortable, tanto para los agentes como para las personas trasladadas.
Una oficina policial móvil
Uno de los principales avances de los nuevos Ford Kuga es su equipamiento tecnológico. Ambos incorporan una tableta electrónica integrada con conexión directa al software de gestión de la Policía Local, lo que permitirá a los agentes hacer consultas inmediatas a pie de calle sobre personas y vehículos.
El sistema también da acceso al programa europeo Eucaris, que permite verificar datos de vehículos extranjeros de manera instantánea. Además, los nuevos patrullas funcionarán como centros de control móviles, ya que los agentes podrán recibir avisos de alarma en tiempo real y visualizar las cámaras instaladas en diferentes dependencias municipales desde el mismo vehículo.
Más visibilidad y seguridad preventiva
Los nuevos vehículos también incorporan mejoras en la imagen corporativa y en la seguridad visual. La rotulación combina los colores azul, amarillo y blanco, propios del servicio, con una franja roja en la parte trasera para garantizar una mejor visibilidad hasta 250 metros, según la franja horaria del día.
Los dameros y textos son completamente reflectantes, y el capó se ha diseñado íntegramente en color azul para facilitar la identificación policial a distancia. También se ha ampliado el tamaño de la palabra “Policia” para mejorar su lectura.
El coalcalde de Altafulla, Jordi Molinera, ha destacado que el vehículo policial es, en la práctica, el lugar de trabajo de los agentes que patrullan las 24 horas del día, y ha defendido la necesidad de ofrecerles las mejores condiciones posibles.
Con esta incorporación, la Policía Local de Altafulla dispondrá de tres vehículos patrulla logotipados, un vehículo de paisano para servicios especiales y cuatro motocicletas, dos de las cuales plenamente operativas. El Ayuntamiento también prevé renovar el parque de motos el próximo verano.
La renovación de la flota tendrá, además, un impacto en otras áreas municipales. Uno de los vehículos policiales anteriores se destinará a los servicios técnicos del Ayuntamiento, lo que permitirá reforzar el área de urbanismo y facilitar las inspecciones oficiales sin que los técnicos tengan que utilizar su vehículo particular.
