Un total de ocho jóvenes provenientes de Italia, los Países Bajos, Hungría, Francia, Ucrania y Alemania desarrollarán durante nueve meses diferentes actividades y acciones de protección y custodia de la Finca Canyadell de Altafulla, de la mano del Gepec-EdC y la concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Altafulla de acuerdo con el convenio de custodia firmado entre ambas partes.
Esta mañana, la co-alcaldesa y responsable de Medio Ambiente, Alba Muntadas, acompañada de la responsable del grupo de voluntariado de Gepec-EdC, Sussana Cuadros, les han dado la bienvenida a la finca. Esto ha sido posible gracias al programa 'Cuerpo Europeo de Solidaridad' (ESC), que permite a las organizaciones sin ánimo de lucro acoger a jóvenes de entre 18 y 30 años para colaborar como parte del voluntariado en sus actividades y acciones.
Con la financiación y apoyo del Cuerpo Europeo de Solidaridad, los jóvenes pueden hacer un voluntariado de prácticas en una multitud de campos: educación y formación, ciudadanía y participación democrática, medio ambiente y protección de la naturaleza, migración, cultura y muchos más.
En el caso de la Finca Canyadell, este grupo de voluntariado, según ha explicado Sussana Cuadros, trabaja en el seguimiento del proyecto 'Sendero de los Ratapatxets', en la plantación de especies autóctonas del bosque mediterráneo y eliminación de plantas alóctonas, entre otras acciones que promueven la protección de este espacio verde de la Costa Dorada.
La mayoría de voluntariado son estudiantes de ciencias ambientales y geografía. Es el caso de Davide Messana, de 28 años y proveniente de Palermo (Italia) que ha expresado la satisfacción de participar en este programa una vez conoció "la pasión que pone Gepec-EdC, con la ayuda del ayuntamiento, en la defensa de la naturaleza de su territorio, en la conciencia de que es un tesoro para todas las personas que viven en él", y ha añadido: "En estos nueve meses espero compartir esta pasión al máximo de mis posibilidades".
El acuerdo del Ayuntamiento de Altafulla y Gepec-EdC para la custodia de la Finca Canyadell ha permitido habilitar una vivienda para el voluntariado donde se ha convertido en un auténtico hogar para los chicos y las chicas que la cuidan con el voluntariado local.
El grupo de voluntarios y voluntarias ha crecido respecto al año pasado, cuando el GEPEC-EdC acogió a cuatro jóvenes. Este año, no solo ha aumentado el número sino también en la internacionalidad y variedad de experiencias que han vivido y que podrán compartir con los altafullenses y las altafullenses.