Aguas de Reus ha adjudicado las obras para la recuperación de dos pozos, situados en el camino del Roquís, y la destinación de su agua a la red de distribución de agua no potable que hay en el polígono Agro-Reus. Esta agua, sin embargo, que ahora no es apta para el consumo de boca, sí que podría inyectarse parcialmente en la red convencional de abastecimiento una vez se complete, a lo largo de este año, la construcción de una Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) en esta zona industrial.
Aguas de Reus cuenta en el polígono Agro-Reus con una red secundaria de distribución de agua no potable, que discurre en paralelo a la red convencional de abastecimiento. Esta agua no apta para uso de boca ya se utiliza desde hace tiempo en usos municipales y con plenas garantías sanitarias, y también está a disposición de aquellas empresas del polígono que no necesitan agua potabilizada para su actividad habitual.
En total, cada año se utilizan unos 70 mil metros cúbicos de agua no potable en la limpieza de calles, que cuenta con plena garantía sanitaria, ya que una cosa es que no sea buena para beber y otra que, debidamente tratada, no pueda dedicarse a otros fines. En todos los casos, el uso que se hace de ella tiene siempre la supervisión del laboratorio de Aigües de Reus, inscrito en el registro de laboratorios de la Agència de Salut Pública de la Generalitat.
Más pozos
Hasta hoy día, esta red de distribución paralela se abastece de agua no potable procedente de los pozos llamados City, Roquís y Agro-Reus, que tienen una presencia de nitratos y otros contaminantes superior al máximo establecido por ley y que, por lo tanto, no puede suministrarse para uso de boca. Es por ello que esta agua se destina habitualmente a finalidades muy específicas, como la limpieza de la vía pública, del alcantarillado y de los vehículos municipales, o también en el riego de espacios públicos y de huertos urbanos.
En esta línea, las obras que ahora se han adjudicado permitirán ampliar el caudal de agua no potable de esta red, dado que los dos pozos que se recuperan no tienen las condiciones idóneas para uso de boca. Estos dos pozos están situados en los terrenos de las obras de urbanización del sector c-4 “Camí del Roquís”, que se llevan a cabo actualmente. Los pozos estaban en zona privada, pero a raíz de la urbanización de la zona han sido incluidos en zonas verdes y pasan a ser públicos y de gestión municipal.
“El Plan de Acción Municipal de estos cuatro años concede una gran importancia al agua de cada día, la cotidiana, y es por eso que tiene bien presente la priorización del agua como un elemento de gestión urbana de primer orden”, asegura el concejal responsable del servicio, Daniel Rubio. De hecho, la diversificación de las fuentes de abastecimiento y el mejor aprovechamiento de los recursos son dos de los retos que reclama la transición energética, en consonancia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU y el Plan de Acción Municipal 2023-2027.
De no potable a potable
En esta línea, el año 2026 debe representar un importante salto adelante en cuanto a esta agua no potable del entorno del polígono Agro-Reus, ya que Aigües de Reus prevé completar la construcción de una ETAP que permita la eliminación de los contaminantes. La erradicación de estas sustancias, mediante la nueva potabilizadora, debe permitir tratar esta agua y, consecuentemente, poder destinar una parte al suministro de agua potable de la ciudad, si fuera necesario y siempre en paralelo a los usos que ahora se le da.
El proyecto redactado propone un sistema de eliminación de los nitratos por vía biológica acompañada de carbón activo, es decir, mediante unos reactores que transformarán los nitratos del agua en nitrógeno gas. Se trata de una tecnología muy respetuosa con el agua y el entorno, ya que es un proceso estrictamente biológico.
En estos momentos, tras la potabilización de agua que presenta problemas para uso de boca, Aigües de Reus tiene implantados diversos sistemas tecnológicos en la ciudad. En el caso de la mina del barrio Fortuny, se ha optado por una planta de tratamiento que utiliza la ósmosis inversa para la eliminación de los nitratos, mientras que en los pozos que se han recuperado los últimos años en la zona de Bellisens la solución escogida ha sido un sistema con resinas de intercambio iónico.
Calidad de los pozos y PFAS
Este año 2026, Aigües de Reus también aborda, de acuerdo con lo que dispone la Directiva (UE) 2020/2184, el estudio e implantación de nuevos sistemas de tratamiento de los contaminantes emergentes, especialmente las PFAS, toda una serie de sustancias que hasta ahora no estaban reguladas y que requieren de un tratamiento complejo.
En este sentido se están estudiando instalaciones de tratamiento de las aguas de los pozos que pueden presentar compuestos de estos tipos, al mismo tiempo que ya se han empezado a contratar las obras necesarias para su ejecución. En concreto, a lo largo de 2026, se dotarán de tratamientos de este tipo los pozos de Agro-Reus, aeropuerto y mina del barrio Fortuny.
En esta misma línea de recuperación de recursos hídricos y su utilización en las condiciones de calidad que sean necesarias y suficientes para cada caso, Aigües de Reus continuará impulsando la recuperación de aguas no potables para el riego.