El Corredor Mediterráneo da un nuevo paso en el Camp de Tarragona. El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, a través de Adif, ha adjudicado por 15,84 millones de euros el contrato para ejecutar las instalaciones de seguridad del nuevo cambiador de ancho de Vila-seca y de los nuevos desvíos de la bifurcación ferroviaria del municipio.
Esta actuación tendrá un papel relevante en la futura conexión Barcelona-Tarragona-Comunidad Valenciana, ya que permitirá adaptar la operativa ferroviaria al nuevo escenario de ancho internacional sin perder la continuidad de los servicios de viajeros de la R16 de Rodalies hasta Tortosa.
Una pieza clave para la R16
Adif trabaja actualmente en la adaptación del tramo entre Castellón y el nudo de Vila-seca al ancho internacional. Esta transformación también incluye la implantación de este ancho en el ramal de Tortosa.
Con el nuevo esquema, los trenes de la R16 que salgan de Tortosa circularán en ancho internacional hasta el nudo de Vila-seca. En este punto, harán el cambio a ancho ibérico para continuar hacia Barcelona por el recorrido actual, pasando por Tarragona, Sant Vicenç de Calders y Vilanova i la Geltrú.
De esta manera, el cambiador permitirá mantener la conexión ferroviaria entre las Terres de l’Ebre y Barcelona, al tiempo que el Corredor Mediterráneo avanza en su adaptación para potenciar tanto el transporte de mercancías como los servicios de pasajeros.
Nuevos desvíos, señalización y telecomunicaciones
El contrato incluye la instalación de los nuevos desvíos de acceso al cambiador de ancho, cambiadores de hilo, señalización con tecnología LED y controladores de objetos. También se construirá un nuevo edificio técnico para acoger los equipos de señalización, telecomunicaciones y energía.
Las obras prevén, además, la instalación de nuevos equipos de telecomunicaciones fijos en las salas técnicas, sistemas de energía asociados, redes de cableado de fibra óptica y la implantación del sistema ASFA digital, que permite el anuncio de señales y el frenado automático.
También se adaptarán los equipos de regulación y gestión del tráfico de la bifurcación de Vila-seca al nuevo esquema de señalización, así como otros sistemas de control, mando y enclavamientos electrónicos.
Cambios de aguja y supresión de un paso a nivel
La intervención incorpora la renovación de dos desvíos actualmente en ancho ibérico, que serán sustituidos por nuevos cambios de aguja de ancho mixto. También se prevé la supresión de un paso a nivel, que será reemplazado por un paso superior en una actuación posterior.
El proyecto, que se licitó inicialmente por 25,26 millones de euros, podrá recibir cofinanciación europea a través del mecanismo Conectar Europa de la Unión Europea. Según el Ministerio, la actuación contribuye también al Objetivo de Desarrollo Sostenible número 9, vinculado a la promoción de infraestructuras fiables, sostenibles y de calidad.