Acuerdo para los autobuses entre Tarragona y La Canonja: así se repartirán los 1,6 millones que cuesta el servicio

Los dos ayuntamientos cierran un nuevo modelo de financiación para mantener las conexiones entre La Canonja y los barrios de Ponent, con un coste anual estimado de 1,6 millones de euros

30 de septiembre de 2026 a las 10:24h

Añadir La Ciutat como fuente preferida de Google de forma gratuita

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad

Activar ahora

Tarragona y La Canonja han desbloqueado la financiación de las líneas de autobús que unen ambos municipios. Los dos ayuntamientos han acordado repartirse el coste de la L3 y la L30 en función del uso que hace la ciudadanía: La Canonja asumirá el 70% y Tarragona, el 30%.

El pacto permite mantener el servicio en las mismas condiciones en que se había prestado hasta ahora y busca dejar atrás un sistema de financiación que los dos consistorios querían revisar. Las líneas no solo conectan La Canonja con Tarragona, sino que también son utilizadas en los desplazamientos entre diferentes puntos de Ponent, como Bonavista, Campclar, Torreforta y La Granja. 

 

Más de 1,1 millones a cargo de La Canonja

El reparto económico se ha calculado a partir de los estudios de la Empresa Municipal de Transportes de Tarragona. En lugar de limitarse a contar pasajeros, los informes utilizan el indicador de usuarios-kilómetro, que también tiene en cuenta la distancia que recorre cada viajero.

Con esta metodología, los trayectos con origen o destino en La Canonja representan el 70 % del uso de las expediciones analizadas de la L3 y la L30. El 30 % restante corresponde a los desplazamientos vinculados a Tarragona.

La EMT sitúa el coste anual del servicio en 1.612.341,62 euros. Si se aplica el nuevo reparto, La Canonja aportará 1.128.639,13 euros anuales, mientras que Tarragona asumirá los 483.702,49 euros restantes.

Los alcaldes Roc Muñoz y Rubén Viñuales defienden que la fórmula permite distribuir el gasto según “un criterio objetivo y vinculado al uso real” y remarcan que la prioridad ha sido asegurar la continuidad del transporte entre los dos términos municipales.

 

Un modelo que se podrá adaptar a la demanda

El entendimiento no se plantea únicamente como una solución económica inmediata. Los dos consistorios quieren que sirva como base estable para gestionar el servicio los próximos años y evitar que su financiación vuelva a generar incertidumbre.

Tarragona, La Canonja y la EMT harán seguimiento de la evolución del número de viajeros y de los patrones de movilidad. Esto permitirá revisar el funcionamiento de las líneas e introducir modificaciones si cambian las necesidades de los usuarios.

Muñoz y Viñuales coinciden en situar la conexión como un servicio cotidiano para muchos residentes de los dos municipios y defienden que el acuerdo permite compartir también su coste de manera proporcional.

De esta manera, el L3 y el L30 continuarán prestando servicio entre Tarragona y La Canonja mientras los dos ayuntamientos estrenan un sistema de financiación basado en el uso efectivo de las líneas.

Sobre el autor
Disseny sense títol (2) (1)
Eric Mendo
Ver biografía
Lo más leído