8 millones de euros para combatir la avispa asiática en Tarragona, Girona y Lleida

El Partido Popular impulsa medidas para financiar la retirada de nidos y compensar las pérdidas apícolas en Cataluña

22 de abril de 2026 a las 19:15h

La Comisión de Agricultura del Parlamento de Cataluña ha dado luz verde a tres propuestas de resolución presentadas por el Partido Popular, que instan al Govern a crear un fondo anual de 8 millones de euros destinado a erradicar y controlar la presencia de la avispa asiática en las provincias de Tarragona, Girona y Lleida. Esta iniciativa responde al aumento significativo de los riesgos que supone esta especie invasora para el sector apícola y agrícola.

El diputado popular Pere Lluís Huguet ha propuesto también poner en marcha un servicio público gratuito encargado de la extracción de los nidos, coordinado por los Agentes Rurales y los Bomberos de la Generalitat. Además, se prevé establecer líneas de ayuda económica que compensen tanto las pérdidas en producción apícola como los costes derivados del refuerzo de las colmenas y la alimentación artificial necesaria. Estas ayudas incluirían también los perjuicios ocasionados en cultivos agrícolas afectados por una polinización insuficiente.

 

Formación y tecnología al servicio del control biológico

Además, el acuerdo contempla la formación gratuita destinada a facilitar la detección precoz de esta especie, junto con la implementación de la aplicación de alerta inmediata SITMUN, integrada dentro del servicio de mensajería WhatsApp, con el objetivo de agilizar las notificaciones sobre localizaciones nuevas o activas.

Los populares han alertado de que los apicultores catalanes se encuentran saturados ante los estragos provocados por esta especie invasora. En palabras del mismo diputado Huguet: “Los particulares se ven obligados a retirar los nidos de avispa asiática a pesar del peligro que esto comporta y la situación de indefensión en que se encuentran los productores”. Esta problemática es especialmente grave en Tarragona, donde se ha consolidado como una amenaza creciente con expansión en el Priorat, Conca de Barberà, Tarragonès y Baix Penedès.