Durante el pleno ordinario del mes de marzo, el consistorio vilanovés aprobó la adjudicación del contrato de concesión de servicios de eficiencia energética que debe dar como resultado un nuevo alumbrado público para Vilanova i la Geltrú. El concejal de proyectos y obras, Joan Giribet, en compañía de la alcaldesa y la concejala de hacienda, ha sido el encargado de presentar este proyecto que en dos años debe estar terminado.
Giribet ha destacado la modernidad y sofisticación de este nuevo sistema de alumbrado que posicionará a Vilanova i la Geltrú como una de las smart-cities más importantes de toda Cataluña en sostenibilidad y eficiencia energética. Entre los elementos más relevantes de este proyecto, destaca el cambio de toda la red eléctrica del alumbrado, la creación de un nuevo centro de control que recibirá cualquier notificación con cada incidencia en el servicio, y la iluminación de partes de la ciudad que actualmente no están iluminadas como el Parque Samà. Está previsto que las obras del nuevo alumbrado comiencen en pocos días.
La adjudicación mediante una licitación a una empresa privada es el resultado de un proceso abierto donde se han presentado hasta nueve empresas. La alcaldesa Neus Lloveras ha afirmado que ha sido un trámite muy complejo por los cambios en la ley de contratación y en las cláusulas del pliego de condiciones que meses atrás se tuvieron que modificar. Asimismo, ha asegurado que "hemos necesitado cinco años para que tengamos este proyecto aprobado, el cual tiene un valor total de inversión de 16 millones de euros". Lloveras ha manifestado que la única vía para poder tener este nuevo alumbrado era a través de una licitación, ya que la situación de endeudamiento que sufre el Ayuntamiento no les permitía pedir ningún crédito.
Finalmente, la alcaldesa de Vilanova se ha dirigido a los grupos de la CUP y SOM VNG tildándolos de irresponsables por votar en contra de esta adjudicación "votando en contra, y en caso de que tuvieran una amplia representación en el Ayuntamiento, habrían dejado a Vilanova i la Geltrú condenada a vivir en un estado de precariedad", ha aclarado Lloveras.
