El martes por la tarde, la Biblioteca Museo Víctor Balaguer acogió el acto de otorgamiento del título honorífico de hijo predilecto de Vilanova i la Geltrú a Casimir Martí. La ciudad ha reconocido a este destacado sacerdote, docente e historiador, nacido en la ciudad. Martí fue el primer director del Archivo Nacional de Cataluña y en 1992 recibió la Cruz de Sant Jordi.
El acto contó con la intervención de la concejala de Cultura, Adelaida Moya, y el director del Archivo Comarcal del Garraf, Rafael Mestres.
Moya destacó que el homenajeado era una persona que había hecho una aportación positiva a la ciudad, y pidió homenajear a estas personas, porque "una ciudad que tiene en cuenta estas aportaciones prepara mejor su futuro, camina hacia una cohesión fuerte y arraigada".
Rafael Mestres hizo un recorrido por la trayectoria profesional de Martí, vinculando su labor como sacerdote a sus investigaciones sobre el mundo obrero y el anarquismo. "Adquirió un sentido crítico de la iglesia católica, sobre todo de la jerarquía, que se había alineado con las clases dirigentes", dijo Mestres, y explicó su compromiso con la lucha contra la pobreza fruto del trabajo en parroquias de diferentes barrios obreros.
El papel como primer director del Archivo Nacional de Cataluña también centró la intervención de Mestres, que puso de relieve que este hecho le permitió "formar parte de la generación de catalanes que participaron en la restauración del gobierno de la Generalitat, con firmeza y convicción. Vivió la normalización del país desde dentro".
El nombramiento de hijo predilecto también contó con la intervención de representantes de los grupos políticos municipales. Por parte de ERC, Olga Arnau destacó que Martí "es una persona ejemplar por sus valores sociales, por sus convicciones y creencias".
Miguel Ángel Ayala, en nombre de la CUP, reivindicó el papel de Martí como historiador y su voluntad "para entender por qué la clase obrera se había alejado de la iglesia".
La concejala del PSC, Teresa Llorens, mencionó la labor realizada por Martí "en la parroquia de la Inmaculada para darle un sentido social, fue un punto de encuentro, un embrión de los movimientos antifranquistas".
Por parte del PDeCat, Blanca Albà apostó por la difusión del pensamiento y la obra de Martí y recordó uno de sus pensamientos, "él decía que la iglesia es mediocre porque no tiene capacidad para entender qué pasa. Entenderlo no quiere decir renunciar a lo que se es".
A continuación, el sobrino de Casimir Martí, que no pudo asistir al reconocimiento por cuestiones de salud, recogió la insignia de honor y el diploma, y agradeció la iniciativa de proponer a Martí para esta distinción.
También habló Quim Cervera, amigo personal del homenajeado, recordando aspectos de su trayectoria como su papel como docente en la facultad de Teología, y su coraje para defender "una iglesia más sencilla, en favor de los más necesitados".
La alcaldesa, Neus Lloveras, clausuró las intervenciones destacando de Casimir Martí su aportación a la historia del país, siempre vinculada a "su acción social, la vocación de servir, de manera activa y cercana a la comunidad".
El acto de reconocimiento como hijo predilecto contó con la actuación musical del dúo Eudaimonia Ensemble.