Vilanova blinda los locales comerciales de los principales ejes para evitar que se conviertan en viviendas

El Ayuntamiento lamenta la proliferación de cambios de usos en las zonas céntricas en detrimento de la "vida de barrio"

05 de mayo de 2026 a las 12:59h

El Ayuntamiento ha aprobado inicialmente la modificación del Plan General de Ordenación Urbanística (PGOU) para impedir que los locales comerciales de los principales ejes de la ciudad se transformen en viviendas. La medida responde al aumento sostenido, durante la última década, de solicitudes para reconvertir bajos vacíos en pisos, una tendencia que el consistorio considera perjudicial para la “vida de barrio”.

Hasta ahora, la limitación solo afectaba a la Rambla Principal, pero con el nuevo planteamiento se extiende a otras calles clave como la avenida Francesc Macià, Pare Garí, Josep Coroleu, Sant Sebastià, Caputxins, Sant Gregori y diversos tramos de la carretera general.

El concejal de Urbanismo, Gerard Llobet, ha defendido la medida asegurando que “queremos que no haya puntos donde desaparezca la posibilidad de tener un local donde abrir una panadería o una peluquería”. Según Llobet, hay que “buscar el equilibrio” e impulsar acciones “que den vida” a los barrios.

Por su parte, el alcalde, Juan Luis Ruiz, ha admitido que “esto no resolverá los problemas del comercio local”, pero ha remarcado que forma parte de un conjunto de iniciativas destinadas a “preservar el tejido comercial”. Entre estas, ha citado el plan de usos recientemente aprobado y las subvenciones para reabrir locales cerrados. También ha hecho un llamamiento a los propietarios para que revisen los precios de los alquileres y eviten que sean una barrera para la actividad económica.

Vivienda protegida en los nuevos barrios

En paralelo, la modificación del PGOU sí que permitirá transformar locales en viviendas en los sectores periféricos de nueva creación, como Sant Jordi, Solicrup, la Carrerada o el Llimonet, siempre que se destinen a vivienda de protección oficial (HPO) de forma permanente.

Según el gobierno municipal, estos barrios ya han alcanzado el máximo de densidad urbanística, pero continúan registrando una fuerte demanda de vivienda. Con este cambio, se podrán crear nuevos pisos sin necesidad de ampliar servicios o zonas verdes.

En El Llimonet 2 y 3, de hecho, se prevé que esta reconversión sea inminente. En estos sectores se proyecta la construcción de 48 viviendas de VPO en solares municipales cedidos a una promotora social, y el consistorio considera probable que los locales de los nuevos edificios también acaben destinándose a uso residencial. Además, el pleno ha declarado estas obras de especial interés, lo que permitirá bonificar los impuestos de construcción.

Mejora de las cuentas municipales

Por otro lado, el gobierno local ha celebrado los resultados de la liquidación del presupuesto del 2025, que se cierra con un superávit de 4 millones de euros. Aun así, el remanente de tesorería todavía es ligeramente negativo, cerca del medio millón.

Según el concejal de Hacienda, Alfredo Villa, esta evolución permite completar el plan de saneamiento iniciado en 2023. Si se tienen en cuenta las empresas municipales, el balance global ha pasado de 8 millones negativos a 492.000 euros positivos en tres años.

El objetivo del consistorio es abandonar el plan de saneamiento en 2027 y recuperar la capacidad de optar a nuevas subvenciones públicas.