Vilafranca del Penedès ya vive inmersa en una nueva edición del Vijazz. El festival ha arrancado este viernes con tres días de música, vino y gastronomía que volverán a situar la capital del Alt Penedès en el escaparate internacional.
La decimonovena edición prevé atraer unas 50.000 personas, un 40% de las cuales llegadas de fuera del Penedès. El cartel musical combina figuras consolidadas del jazz mundial, talento femenino y artistas emergentes, mientras que una gran carpa de 1.200 metros cuadrados acoge 22 bodegas de la DO Penedès, DO Cava, Corpinnat y otros elaboradores del territorio.
Incognito da el pistoletazo de salida
La primera gran noche del festival ha tenido como protagonista a la banda británica Incognito. Más de 1.200 personas han llenado el espacio habilitado ante la basílica de Santa Maria, mientras cientos más han seguido el concierto de pie desde los alrededores.
Con Jean-Paul “Bluey” Maunick al frente, el grupo ha repasado más de cuatro décadas de trayectoria en una actuación marcada por el funk, el soul y la conexión constante con el público. La banda, que a lo largo de su carrera ha colaborado con figuras como Stevie Wonder o George Benson, ha convertido la plaza Jaume I en una gran fiesta.
Grandes figuras del jazz internacional
Este sábado, el pianista cubano Harold López-Nussa presentará “Timba a la Americana”. Después será el turno de la saxofonista londinense Nubya Garcia, conocida por combinar jazz, música clásica, R&B y dubstep.
La clausura llegará el domingo con dos de las grandes figuras del cartel. Lakecia Benjamin, saxofonista con cinco nominaciones a los Grammy, actuará antes de Esperanza Spalding. La contrabajista norteamericana pondrá el punto final al festival con un espectáculo que mezcla música instrumental, improvisación, canto, poesía, danza y narración.
Un festival que quiere situar Vilafranca en el mapa
El presidente de la Acadèmia Tastavins, Max Margalef, ha destacado que el festival ha conseguido consolidar Vilafranca entre las principales destinaciones europeas vinculadas al jazz. “Hemos conseguido que Vilafranca aparezca entre los primeros resultados de cualquier búsqueda de festivales de jazz en Europa”, ha celebrado.
Margalef también ha remarcado una de las grandes particularidades del Vijazz: buena parte de los grandes conciertos se pueden ver sin pagar una entrada convencional, solo con un tique de degustación de vino.
El alcalde de Vilafranca, Francisco Romero, considera que el festival permite “proyectar internacionalmente una realidad local muy vinculada al mundo del vino” y defiende que las diecinueve ediciones confirman el éxito del modelo.
Más de veinte bodegas y decenas de catas
La propuesta enogastronómica vuelve a concentrarse principalmente en la Rambla de Sant Francesc y en el Teatre Casal. La rambla reúne 22 bodegas y diversas propuestas gastronómicas, acompañadas de pequeñas actuaciones en directo. En el Teatre Casal se realizan maridajes de sushi, quesos, ibéricos, canelones o Gall del Penedès. Uno de los platos fuertes será la cata conducida por Toni Albiol, considerado el tercer mejor sumiller de España.
El conseller de Agricultura, Òscar Ordeig, ha destacado que el Vijazz permite dar a conocer un relato vitivinícola propio del país. A pesar de admitir que el sector afronta una vendimia “muy compleja”, ha defendido la cita como una oportunidad para mirar hacia el futuro.
Talento femenino y nuevos artistas
El festival también reserva espacio para propuestas de formato más reducido. El ciclo Elles i el Jazz vuelve al Claustre de Sant Francesc, con solo 200 localidades y degustación de productos de la DO Cava. Estefane Santos Quintet, Camarada Ventura y Marta Garrett son las protagonistas de esta edición.
En paralelo, la colaboración con la ESMUC permite dar visibilidad a jóvenes artistas emergentes. Este año participan Xevi Garcia Tarragó, Maite Ruíz de Erentxun, Clàudia Bosch Canet y Arturo Ramírez Hintze.