El alcalde de Vilafranca del Penedès, Francisco Romero, junto con la concejala de Deportes, Gemma Romeu, y el concejal de Barrios, Jordi Junyent, han anunciado este martes el inicio inminente de las obras correspondientes a la primera fase de urbanización del Eje de la Vía, que conecta los barrios del Poble Nou y la Girada. Este tramo se encuentra a lo largo de la avenida Europa, entre el Archivo Histórico Comarcal y la avenida Lluís Companys.
El sector se ha dividido en tres zonas diferenciadas, siendo esta primera actuación sobre el espacio que actualmente ocupa un aparcamiento no pavimentado situado entre la guardería municipal El Parquet y la escuela Dolors Piera. La superficie afectada es cercana a los 5.700 metros cuadrados.
Calendario y financiación
Los trabajos previos a las obras comenzarán antes de que finalice el mes de marzo, mientras que el despliegue material se prevé para principios de abril. El período total de ejecución está fijado en aproximadamente 9 meses. El presupuesto global asignado para esta fase es de 1 millón de euros, de los cuales una subvención otorgada por la Diputación de Barcelona aporta 400.000 euros.
Diseño y criterios técnicos
El equipo responsable del proyecto arquitectónico es Batlle y Roig, quien ya intervino en otras actuaciones urbanísticas relacionadas con la cobertura ferroviaria en el barrio del Poble Nou, así como en la calle Comerç y en la parte superior de la rambla de la Girada.
Esta nueva intervención responde a las demandas expresadas por las asociaciones vecinales de los barrios implicados —Poble Nou y Girada— así como por los usuarios habituales de los aparcamientos existentes.
La actuación contempla utilizar un pavimento idóneo que permita consolidar definitivamente el aparcamiento —con capacidad prevista para 56 plazas— evitando futuros mantenimientos derivados de los efectos climáticos adversos como lluvias intensas. Concretamente, los carriles destinados a circulación dispondrán de un pavimento continuado de hormigón mientras que las plazas se acabarán con adoquines drenantes; estas medidas combinadas con cunetas verdes facilitarán una gestión eficiente del drenaje pluvial.
Zonificación deportiva y ambiental
Además del nuevo aparcamiento, se creará una zona deportiva equipada con una canasta circular para baloncesto, mesas para jugar a ping-pong, elementos destinados a ejercicios de calistenia y un espacio habilitado para pícnics. También se incorporarán mejoras sustanciales en accesibilidad y movilidad urbana para fomentar una mejor conexión entre los barrios implicados.
Por otro lado, se prevé aumentar significativamente el verde urbano mediante nuevas plantaciones de arbolado y arbustos autóctonos para potenciar el proceso de naturalización de los espacios públicos.
El Ayuntamiento ha anunciado también dos fases adicionales: una segunda destinada a establecer una nueva área infantil con juegos adecuados según necesidades locales; mientras que una tercera intervendrá sobre el espacio destinado al ocio canino ubicado cerca del Archivo Comarcal.
El alcalde Francisco Romero ha calificado este proyecto como “estratégico” dentro del programa municipal vigente porque supone “la creación de espacios destinados a promover tanto la actividad física como el ocio en los diferentes barrios”, añadiendo que esto complementa “la oferta existente en la Zona Deportiva” a la vez que refuerza “la disponibilidad de aparcamientos consolidadas” sin olvidar “la renaturalización progresiva del núcleo urbano”.
Por otro lado, Gemma Romeu ha destacado especialmente el papel fundamental que tendrá esta área deportiva para el fomento saludable “de prácticas físicas en los barrios”, resaltando que “las instalaciones destinadas a los ejercicios calisténicos son muy frecuentadas especialmente por el colectivo juvenil”. Además ha apuntado que después de finalizar las obras no se descarta organizar sesiones dinamizadoras específicas orientadas a incentivar un uso habitual.
Finalmente, Jordi Junyent ha puesto énfasis en que este proyecto representa un punto clave para eliminar las barreras físicas generadas por el ferrocarril entre diversos barrios —Poble Nou, Girada, Molí d’en Rovira y Barceloneta— asegurando que “la urbanización progresiva contribuyendo directamente a integrar estos sectores permite recuperar espacios públicos esenciales para los habitantes”.
