El alcalde de Vilafranca del Penedès, Pere Regull, y el teniente de alcalde y concejal de Urbanismo, Francisco Romero, han realizado este lunes por la tarde una visita a la calle del Comerç, donde las obras de reurbanización, en el marco del Plan de Intervención Integral en el Centro y la calle Comerç-PIICC, ya están casi terminadas y se están ultimando los últimos detalles.
Romero recordaba que se han urbanizado de nuevo 9.329,30 m² correspondientes a lo que era antes la calle Comerç y a una parte de la losa de cobertura del ferrocarril, de una anchura total de 16 metros. Se ha ampliado y ajardinado la vialidad destinada a peatones y bicicletas, pacificando el tráfico rodado y creando dos pequeños espacios públicos ajardinados en los dos extremos de la calle.
“La nueva urbanización pone en valor y dignifica la fachada patrimonial de la calle Comerç y al mismo tiempo da continuidad a las zonas sur y norte del eje de la vía ya urbanizadas. El nuevo espacio público resultante es más sostenible, eficiente energéticamente, adaptado e igualitario. Se multiplica por 10 la superficie del ámbito con pavimento permeable al agua”, apuntaba el concejal de Urbanismo.

En cuanto al estado actual del proyecto, la obra civil ya está terminada a falta de la revisión final y ya se está trabajando en la jardinería. En cuanto al arbolado, se pasa de 79 ejemplares, 11 de los cuales fueron trasplantados, a un total de 107 nuevos árboles de tres especies diferentes que se plantarán próximamente.
Las obras han supuesto la renovación simultánea de más de 550 metros de las redes de alcantarillado y de abastecimiento de agua por valor de 742.483,93 €. En total, la reurbanización de la calle ha supuesto una inversión de unos 2,4 millones de euros.
La misma visita a la obra ha servido para activar el nuevo alumbrado público que mejora de forma muy sustancial la situación anterior. A pesar de que, con la reurbanización, la superficie de vial que debe ser iluminada ha aumentado un 25%, “el número de puntos de luz se ha triplicado (se pasa de 23 a 72), mejorando los niveles lumínicos y sobre todo su uniformidad”.
A pesar de triplicar los puntos de luz, por el hecho de ser LED, se conseguirá un ahorro energético y medioambiental del 32%. Además, aparte de las 72 luces para iluminar la vialidad, habrá 22 luces encastradas en el suelo para iluminar las fachadas de edificios patrimoniales. Este alumbrado arquitectónico funcionará independientemente del alumbrado vial, de manera que se pondrá en marcha a la misma hora, pero se apagará a una hora determinada.
El alcalde de Vilafranca, Pere Regull, señalaba el “cambio sustancial que supone la intervención, que persigue dos objetivos. Por un lado, salvar la parte más importante de patrimonio del barrio, ya que nunca como ahora las naves históricas han estado resaltadas y protegidas legislativamente; y por otro, revitalizar un barrio al que le queremos dar vida y fuerza, con actividad residencial y oportunidades económicas”.

Nuevos proyectos en el Molí d’en Rovira
Francisco Romero aprovechó la visita para mencionar proyectos de inversión en el barrio Molí d’en Rovira y previstos en el presupuesto de 2023 que se debe aprobar la semana que viene. Es el caso del aparcamiento disuasorio situado en la c/ Dr. Fleming, junto al aparcamiento de Cellers Torres, con una superficie aproximada de 4.000 m² y para unas 200 plazas, que será gratuito para los usuarios del transporte público.
Asimismo, ya se han redactado los estudios previos para la reurbanización de la calle Bisbe Estalella. Con este proyecto se daría continuidad a la calle del Cid a través de la nueva urbanización de la calle Comerç hacia la calle Bisbe Estalella. La inversión prevista es de unos 400.000 €.
El concejal de Urbanismo también se refirió a la evolución que está siguiendo la planificación urbanística del barrio Molí d’en Rovira, a raíz de la aprobación de la modificación del POUM y con el revulsivo que ha supuesto la reurbanización de la calle Comerç. De los 4 sectores sujetos a plan de mejora urbana (PMU), el más avanzado es el PAU 27 Codorniu–Montserrat–Cointreau, que ya tiene la planificación en trámite y el informe favorable de la Comisión Territorial Urbanismo del Penedès y de otras administraciones.
Queda pendiente la aprobación definitiva. El PAU 26 Pinord tiene la planificación en trámite, con informe municipal de enmiendas, y es posible que disponga de una aprobación inicial durante el primer trimestre de 2023. Finalmente, el PAU 28 Torres y PAU 29 Trias están en fases más iniciales. En uno de los casos ya se está buscando equipo técnico para la redacción del PMU y en el otro se han iniciado conversaciones entre los propietarios y con el Ayuntamiento.
Romero recordaba que el Ayuntamiento había obtenido la cesión anticipada de la titularidad de la nave patrimonial de la calle Comerç 29, calificada por la planificación como equipamiento, para situar un vivero de bodegueros bajo la tutela de DO Penedès, subvencionado dentro del programa europeo Proyectos de especialización y competitividad territorial (PECT). Se ha pedido una ayuda a los fondos Next Generation para continuar con la rehabilitación integral de esta nave que tiene más de 1.400 m².
El concejal afirmaba que se ha detectado un incremento de consultas técnicas en el departamento de Urbanismo relativas a la viabilidad de implementar nuevos usos en las edificaciones patrimoniales de la calle del Comerç y en otras situadas en el barrio Molí d’en Rovira. Algunas actividades económicas han iniciado los trámites para la ampliación de sus instalaciones, y otras se han instalado de nuevo.