La entidad naturalista Biodiversitat Sitges ya ha completado el proceso de naturalización de diversos espacios de los Jardines de Terramar, así como del Parque de los Garrofers (en la calle del Cardenal Vidal i Barraquer con la calle de Rita Benaprès). Con el apoyo y coordinación de la concejalía de Espacios Naturales y la concejalía de Servicios Urbanos del Ayuntamiento de Sitges, se han plantado 350 plantas autóctonas (310 aromáticas y 40 arbustivas) que pretenden potenciar la biodiversidad urbana con la presencia de polinizadores, al mismo tiempo que se generan espacios de refugio y alimentación para la fauna. El objetivo final es recuperar y potenciar la biodiversidad en los espacios urbanos de Sitges.
La entidad Biodiversitat Sitges quiere implicar a la ciudadanía en el compromiso de mejora del verde urbano y anima al vecindario a comprometerse en la preservación de estos espacios, evitando actitudes incívicas. El concejal de Espacios naturales, Eduard Terrado, también coincide en que "no solo se trata de naturalizar nuestros entornos con especies cercanas y más sostenibles, sino que esta acción llega en un momento clave para la ciudadanía que ha incrementado más el uso de estos espacios verdes, los disfrutan y los cuidan".
Las especies de planta aromática que ya se encuentran son el romero, el espliego, la estepa blanca, el tomillo y la salvia. De entre los arbustos, hay lentisco, retama y cerezo de madroño. Además, también se han plantado dos palmitos, la palmera endémica de las regiones mediterráneas. La elección de estas especies conlleva un menor mantenimiento y menos consumo de agua, mejorando de este modo la sostenibilidad y eficiencia de los espacios verdes del municipio.
