Durante los últimos meses, el Ayuntamiento de Sitges ha desarrollado un plan progresivo para combatir la presencia de la procesionaria del pino, que este febrero se ha visto intensificado en una quincena de lugares donde todavía se mantenía la actividad de este insecto. Esta actuación se ha podido llevar a cabo gracias a la notificación directa de los vecinos mediante la aplicación Línea Verde, herramienta que ha permitido detectar y atender incidencias relacionadas con la presencia de orugas.
La concejala de Imagen y Vía Pública, Cristina Guiu Navarro, ha detallado que “el tratamiento se hace desde el pasado mes de noviembre, por fases y con diferentes sistemas, pero también estamos atentos a las peticiones que nos hace la ciudadanía a través de la Línea Verde y que también resolvemos”. Además, ha expresado su agradecimiento hacia los ciudadanos por esta colaboración activa y ha recordado que “solucionamos todas las incidencias respecto al arbolado urbano público y hacemos un llamamiento a la responsabilidad de los privados para el buen mantenimiento también de sus árboles”.
Zonas afectadas y tipo de intervención realizada
Las tareas se han concentrado en diversos puntos concretos del municipio como la calle del Morro Corto, el Parque de los Eucaliptos o el pinar situado detrás de la avenida de Francesc Macià. También se han llevado a cabo intervenciones en las calles de la Sardana, Guarida de la Zorra y Tennis (en La Llevantina), así como en los espacios públicos del pipicán cercano al Espacio Joven. Otras localizaciones incluyen el Parque del Dragón en la calle de la Madriguera, los parques Can Robert y Facundo Bacardí ubicados en la calle de Antoni Sardà (Rat Penat) y la avenida de las Flores.
Además, se ha actuado en el pipicán situado en el barrio del Rocar y nuevamente en el parque del Drac (cerca del Paseo de Vilafranca con Jacint Picas i Cardó). El refuerzo también ha llegado a las calles Lola Anglada con Felip Font i Falp, así como Abadessa Dalmau con Jaume Figueres i Dobal.
Métodos aplicados durante el período de tratamiento
El programa iniciado por el consistorio comenzó con un sistema específico de inyección llamado endoterapia en aquellos árboles más afectados que requerían una acción directa. Posteriormente, durante el mes de enero se utilizaron cañones pulverizadores en aquellas zonas donde esta técnica era más adecuada para garantizar una cobertura eficaz contra las orugas procesionarias.