La nueva urbanización del Eix de la Via, entre el Arxiu Històric y la avenida Lluís Companys, continúa avanzando de acuerdo con el calendario establecido. Este miércoles, el alcalde de Vilafranca, Francisco Romero, ha visitado las obras de la primera fase junto con el concejal de Espacio Público y Transición Ecológica, Miquel Medialdea, y con el equipo de arquitectos de Batlle i Roig, responsable de la redacción del proyecto.
Los trabajos se centran en el ámbito situado entre las calles de Germanor y de Tossa de Mar, en el espacio comprendido entre el hogar municipal de niños El Parquet y la escuela Dolors Piera.
La intervención ocupa una superficie de casi 5.700 m² y cuenta con un presupuesto de 1 millón de euros, de los cuales 400.000 euros provienen de una subvención finalista de la Diputación de Barcelona. La previsión es que esta primera etapa quede terminada antes de Navidad de este año.
Participación vecinal y nuevos usos para el espacio público
Romero ha subrayado que el proyecto se ha configurado a partir de las aportaciones recogidas entre el vecindario y ha remarcado que la actuación busca dar una nueva lectura a este tramo urbano aprovechando la losa existente.
El alcalde ha afirmado que este proyecto “es un ejemplo de cómo la definición de los nuevos espacios públicos se ha trabajado a partir de las aportaciones del vecindario. La actuación aprovecha al máximo la losa existente e incorpora usos de ocio y actividad física propuestos por la ciudadanía, como una canasta circular, mesas de ping-pong, elementos de calistenia y una zona de picnic”.
La reurbanización también prevé la creación de nuevos recorridos longitudinales que conectarán los diferentes sectores del proyecto y de itinerarios transversales que mejorarán la conexión a pie entre la Girada y el Poble Nou. Según la planificación, estos nuevos trazados incorporarán espacios accesibles y zonas de sombra para facilitar su uso cotidiano.
Gestión del agua y respuesta a los episodios de lluvia intensa
Uno de los ejes centrales de la intervención es la incorporación de criterios de adaptación climática. El alcalde vilafranquino ha destacado la “incorporación de medidas de adaptación a los episodios de lluvia intensa y al cambio climático, con una gestión específica de los recursos hídricos”.
El proyecto establece que la mayor parte de los pavimentos serán drenantes y que las plazas de aparcamiento se harán con adoquines drenantes. Además, se ejecutarán cunetas verdes para recoger y canalizar el agua. En el punto más bajo del ámbito se ha previsto una balsa vegetada, con arbustos y arbolado, concebida como un espacio de regulación ante precipitaciones intensas.
Esta balsa estará habitualmente seca y solo acumulará agua en casos de lluvia torrencial, con el objetivo de permitir que el sistema absorba la escorrentía y la devuelva al subsuelo. El proyecto prevé que, en condiciones ordinarias, la gestión se haga dentro del mismo espacio y que la balsa recupere el estado habitual en un máximo de 10 horas.
El director de la obra, Joan Batlle, de Batlle i Roig, ha remarcado que la gestión hidráulica es uno de los puntos prioritarios de la intervención y ha explicado que “el espacio público debe estar preparado para dar respuesta a los episodios de precipitación cada vez más intensos. El sistema está pensado para que, en caso de lluvias excepcionales, el agua se pueda retener temporalmente y, si fuera necesario, evacuarse posteriormente hacia la red de alcantarillado. Pero en el 99% de los casos, el drenaje se hará dentro del mismo espacio”.
59 plazas gratuitas y más vegetación en el entorno
La urbanización también reorganizará el espacio destinado al estacionamiento, con un total de 59 plazas gratuitas que completarán las que ya hay en la otra banda de la calle de Tossa de Mar y del paseo de Rafael Soler. De esta manera, quedará definido un nuevo ámbito de aparcamiento ordenado para vehículos.
Los carriles de circulación se pavimentarán con hormigón, mientras que las plazas de estacionamiento incorporarán superficies drenantes. Paralelamente, el proyecto incluye la naturalización de los espacios verdes, con la plantación de nuevo arbolado y de especies arbustivas que han de contribuir a generar sombra y a mejorar la calidad ambiental del sector.
Un proyecto dividido en tres fases
Esta primera actuación forma parte de una propuesta global estructurada en tres ámbitos. Según ha explicado el alcalde, el conjunto supondrá “una transformación progresiva de este eje de la ciudad y un gran cambio en el uso del Eje de la Vía”.
La segunda fase contempla la creación de una nueva área de juegos infantiles, mientras que la tercera incluye la adecuación de la zona de esparcimiento para perros situada al lado del Archivo Comarcal. Los proyectos correspondientes a estos dos espacios se encuentran actualmente en redacción y su ejecución queda prevista para un próximo mandato.
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