La Generalitat de Cataluña culmina la restauración del Castillo del Conjunto Monumental de Olèrdola, sede del Museo de Arqueología de Cataluña. Este castillo, principal edificio de la ciudad medieval, ejerció como centro administrativo de la frontera sur del condado de Barcelona durante los siglos X y XI.
La intervención ha permitido recuperar la volumetría del edificio altomedieval, hasta ahora parcialmente oculta por los escombros y la vegetación, y consolidar sus estructuras originales. Al mismo tiempo, se han integrado en el discurso de visita elementos arqueológicos asociados, como el muro de cierre del patio sureste, reforzando la lectura histórica del lugar.
El acto inaugural se ha celebrado hoy sábado y ha sido presidido por la consejera de Cultura, Sònia Hernández, acompañada del alcalde de Olèrdola, Jordi Álvarez, y de los equipos del Museo de Arqueología de Cataluña y del Instituto Catalán del Suelo (INCASÒL).
En el transcurso del acto, la consejera ha explicado que “la restauración del Castillo de Olèrdola se inscribe en una apuesta decidida del país por preservar y poner en valor nuestro patrimonio cultural”. También ha destacado que los trabajos han sido “una oportunidad para repensar recorridos, mejorar la accesibilidad y desarrollar actuaciones respetuosas con el paisaje”, y ha añadido que han permitido hacer el patrimonio más comprensible y cercano al visitante.
Construido hace aproximadamente 1.100 años por el conde Sunyer, el castillo se convirtió en símbolo del poder condal en un territorio de frontera y residencia de figuras como Mir Geribert, que se autoproclamó príncipe de Olèrdola. Su recuperación ha permitido restituir la imagen arquitectónica de un espacio clave para entender la formación del territorio catalán en época altomedieval.
Las obras, iniciadas en febrero de 2025, han sido ejecutadas por el INCASÒL por encargo de la Agencia Catalana del Patrimonio Cultural. El proyecto, redactado por la arquitecta Anna Ibarz Pascual, ha supuesto una inversión de 514.081,99 euros, financiados con el programa europeo Next Generation dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
Esta actuación se enmarca en la estrategia del Departamento de Cultura para garantizar la preservación del patrimonio, mejorar su accesibilidad y reforzar su proyección social y territorial.
Fases de la restauración y adecuación del castillo
La intervención se ha desarrollado en tres grandes fases: una primera de intervención arqueológica, una segunda de consolidación y restauración arquitectónica y una tercera de adecuación para la visita pública.
En la primera fase se llevó a cabo el desbroce y la excavación arqueológica, que permitió documentar el estado de conservación y recuperar estructuras. Posteriormente, en la fase de consolidación, se estabilizaron los paramentos y restauraron las estructuras altomedievales, incluyendo el muro del patio sureste.
Finalmente, se han instalado barandillas y pavimentos transitables con criterios de mínima intervención, garantizando la seguridad y la accesibilidad y permitiendo la apertura estable del espacio a los visitantes.
Puertas abiertas y actividades para todos los públicos
Para dar a conocer el castillo, el Museo de Arqueología de Cataluña ha organizado un programa de actividades del 28 de marzo al 5 de abril, con propuestas gratuitas.
Habrá puertas abiertas y visitas guiadas, que permitirán descubrir los espacios recuperados y disfrutar de un mirador de 360º con vistas al Penedès, Montserrat, el Garraf, el Montseny, los Pirineos y el mar Mediterráneo.
El 5 de abril tendrá lugar una visita teatralizada con personajes como el conde Sunyer y Mir Geribert, que recrearán las intrigas y conflictos de la ciudad medieval.
El programa también incluye talleres familiares, como el de cerámica medieval “Del churro al torno” y el de creación de escudos “Símbolos de poder”.
Un mirador privilegiado sobre el territorio y la historia
Situado sobre una plataforma rocosa, el castillo ha sido desde la antigüedad un enclave estratégico de control del territorio. Desde su punto más elevado se puede observar una panorámica completa de gran parte de Cataluña.
Este valor explica una ocupación continuada de más de 4.000 años, desde la edad del bronce hasta la fortificación romana y el esplendor de la civitas medieval de Olèrdola (siglos X-XII), que llegó a ser uno de los principales núcleos del país.
Con esta restauración, el Museo de Arqueología de Cataluña refuerza su papel como espacio de investigación, conservación y divulgación del patrimonio, y consolida su función como equipamiento cultural abierto a la ciudadanía.