Cunit llega a la recta final de un mandato en el que ha estado en el ojo del huracán por sus reclamaciones territoriales. La posibilidad de que el municipio marche al Garraf y a la provincia de Barcelona ha estado a la orden del día y ha obligado a otras localidades de la comarca a tomar posicionamiento.
El alcalde Jaume Casañas (Impulsem-Junts) ha iniciado una campaña para hacer saltar por los aires las actuales fronteras comarcales y provinciales y sitúa un futuro referéndum como una de sus propuestas estrella de cara a las elecciones de 2027. "Los retos de futuro de Cunit encajan mejor en una escala comarcal como la del Garraf y una provincial como la de Barcelona. El Vendrell nunca ha sido la capital de Cunit. Después de 100 años, la gente tiene derecho a decidir a qué comarca quiere estar”, afirma. En cambio, la alcaldesa durante los dos primeros años de mandato, Dolors Carreras (PSC), ve con buenos ojos la idea de cambiar de provincia, pero no la de moverse al Garraf.
Más allá de este debate, Casañas se ha convertido en una de las voces municipales fuertes a la hora de reclamar la aceleración del sistema de veguerías en Cataluña: "Cataluña es un país más centralista que el Estado español. Lo que pasa en el Penedès lo tiene que decidir la gente del Penedès y no desde un despacho de Barcelona”.
Hacer frente al crecimiento
Aparte de la propuesta para cambiar de comarca, Cunit también está en el punto de mira por su acelerado crecimiento en los últimos años, que está comportando tensión en los servicios públicos. El municipio penedesenc fue la localidad de más de 10.000 habitantes que más aumentó en población en 2024 y se espera que en los próximos nueve años sufra un incremento del 27,8%.
Uno de los ejemplos de esta situación es el instituto Ernest Lluch, que ha llegado a su límite. El consistorio abanderó las reclamaciones para contar con un nuevo centro y finalmente Cunit tendrá un módulo provisional para el próximo curso que absorba la alta demanda. En este sentido, las reclamaciones también se han dirigido hacia la precaria movilidad en transporte público en la demarcación, la necesidad de tener un área básica de Salud y reforzar el CAP, y el impulso de una nueva comisaría de los Mossos para Calafell y Cunit.
En el ámbito estrictamente municipal, a finales de 2025 se inauguró la nueva guardería municipal Les Marietes y han pisado el acelerador en el asfaltado y las aceras de la ciudad. Por otro lado, Casañas considera que “el gran reto” de Cunit es el de atraer inversiones y han comenzado a trabajar en algunas de ellas. El nuevo camping con la polémica piscina de surf o el área de la Plana del Castell con la llegada del Esclat son dos de los ejemplos.
Finalmente, uno de los puntos más espinosos ha sido el nuevo sistema de recogida de residuos, que ha comportado algunas quejas del vecindario y cambios por parte del Ayuntamiento. En paralelo, el consistorio ha iniciado un plan de choque contra el incivismo y ha aplicado la “tolerancia cero” ante el incivismo en este ámbito. Aun así, las cifras demuestran que el cambio ha sido todo un éxito y Cunit es el municipio de más de 15.000 habitantes con mejor porcentaje de recogida selectiva en la provincia y el quinto en todo el país.
¿Cómo llegan los partidos?
El mandato ha tenido estabilidad política gracias a la repetición del pacto sociovergente entre Impulsem Cunit y el PSC. Los socialistas ostentaron la alcaldía durante los dos primeros años con Dolors Carreras al frente, mientras que los postconvergentes acabarán el mandato al frente del gobierno municipal con Jaume Casañas. A pesar de tener mayoría, los comunes se han sumado al gobierno en el último tramo de mandato y vuelven a repetir la experiencia de la anterior legislatura, en la que también formaban parte del ejecutivo.
Casañas tiene claro que repetirá en 2027 y Dolors Carreras podría aspirar a volver a liderar a los socialistas en los próximos comicios. Esquerra, que vio cómo uno de sus dos concejales pasaba a ser no adscrito a mitad de mandato, no ha escogido todavía a la número 1, como el resto de formaciones del pleno.
