Un motorista de 57 años, vecino de Calafell (Baix Penedès), ha fallecido este sábado al mediodía tras un grave accidente en la carretera B-300, según ha confirmado el Servei Català de Trànsit. El aviso del siniestro se recibió poco antes de las 13:00 horas en el kilómetro 4 de esta vía, situada entre los municipios de Calaf (Anoia) y Súria (Bages).
La víctima sufrió una caída en solitario que le fue fatal. Inmediatamente, se movilizaron tres patrullas de los Mossos d'Esquadra, cuatro ambulancias del Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM), así como una dotación terrestre y un helicóptero de los Bombers de la Generalitat. También intervinieron miembros del Grup d'Actuacions Especials (GRAE) y un médico del SEM.
Cuatro personas han perdido la vida en la carretera en los últimos dos días
Este suceso representa la cuarta víctima mortal registrada desde el viernes por la noche en las carreteras catalanas. El viernes por la noche se produjeron dos accidentes mortales más: un motorista menor de edad, vecino de Viladecans (Baix Llobregat), perdió la vida en un choque frontal con un turismo en la BV-2041, situada en el término municipal de Gavà. Paralelamente, una conductora de 36 años, residente en Mollerussa (Pla d'Urgell), murió en una colisión frontal contra un todoterreno en la C-26, en el término municipal de Artesa de Segre. Además, ayer al mediodía otro joven de 25 años perdió la vida cuando circulaba con su moto por el distrito barcelonés de Sants-Montjuïc.
Datos globales sobre siniestralidad vial en 2026
Hasta ahora este año, se han contabilizado trece muertos por accidentes viarios en Cataluña; siete corresponden a motoristas —el colectivo con más siniestralidad— mientras que también ha habido víctimas entre ciclistas y peatones.