La lluvia suspende los Tres Tombs y deja un Sant Antoni sin cabalgatas en Vilanova i la Geltrú

Vilanova vive un Sant Antoni atípico, sin el sonido de los cascos ni el paso de carruajes, pero con la voluntad intacta de preservar la esencia de una de las fiestas más arraigadas de la ciudad

17 de enero de 2026 a las 16:20h

La lluvia ha obligado a suspender la parte central de la fiesta de Sant Antoni Abat, patrón de Vilanova i la Geltrú y fiesta mayor de invierno de la ciudad. Aunque se han mantenido el oficio solemne y los actos protocolarios vinculados a la bandera, los tradicionales Tres Tombs no se han podido celebrar debido a la previsión de baja participación de caballos y carruajes y para garantizar la seguridad de la fiesta. 

Esta decisión, consensuada entre el consistorio y la Associació dels Tres Tombs, se ha tomado a primera hora de la mañana debido a las condiciones climatológicas adversas que preveían lluvias intensas en la capital del Garraf. 

La lluvia, protagonista de la jornada 

En una edición diferente y pasada por agua, la imagen del Santo de este año se ha visto más resiliente que nunca. El 2026 pasará a la historia como un año sin Tres Tombs, pero con oficio y arriada de bandera. Una jornada que ha dejado un regusto agridulce entre los vilanovinos, especialmente para el equipo portador de la bandera, que se ha quedado solo con la bendición pero sin cabalgata, posiblemente la cara más amarga de la jornada. Aun así, los más fieles a la tradición no han abandonado y la iglesia estaba llena hasta la bandera. 

festa de Sant Antoni Abat
fiesta de Sant Antoni Abat -

Antes de las diez de la mañana, el Ayuntamiento y la Asociación ya habían iniciado contactos ante la evolución de la lluvia. Superada, semanas atrás, la situación de riesgo a causa de las restricciones derivadas de la dermatosis nodular contagiosa, un virus que afecta al ganado bovino, que podía condicionar la concentración de caballerías, los peores presagios se confirmaban. Tras la reunión decisiva prevista a las once, junto al Templo, no ha hecho falta esperar. Pocos minutos después, la incertidumbre se ha resuelto con una decisión clara: los Tres Tombs de Vilanova quedaban definitivamente suspendidos

El oficio solemne sin cambios 

A pesar de todo, el programa institucional se ha podido desarrollar. A las 10 h, desde la plaza de Sant Antoni, los Ministrers de la Vila-nova han hecho el toque de llamada a oficio. Poco después, a las 10.15 h, ha tenido lugar la arriada de bandera desde la plaza de les Neus y la ida a oficio. La comitiva ha sido recibida en la plaza por Mn. Pere Milà, rector de la parroquia de Sant Antoni Abat. 

La llegada del equipo portador de la bandera, encabezado por el abanderado Arnau Egea Molina, con las cordoneras Gisela Egea Celimendiz y Martina Egea López y la capitana de bandera Abril Serrano Xifra, ha contado con el acompañamiento de la Banda de Música Mestre Montserrat. Acto seguido, el Ball de Cotonines ha ofrecido su saludo solemne a la bandera justo a la entrada del templo. 

A las 10.20 h, la bandera de Sant Antoni ha entrado en la iglesia, donde el alcalde de Vilanova i la Geltrú, Juan Luis Ruiz, y el presidente de la Associació dels Tres Tombs, Albert Soler, la han colocado en el altar mayor. El Oficio solemne se ha celebrado de 10.30 h a 11.40 h, momento en que se ha dado por concluida la jornada. A continuación, al terminar, la banda de música Mestre Montserrat ha despedido a la comitiva municipal y el rector ha aprovechado para bendecir a los animales que se han acercado hasta las puertas de la iglesia. 

Un recuerdo agridulce 

De esta manera, la bendición de caballerías, carros y carruajes no se ha podido llevar a cabo, así como el recorrido tradicional de los Tres Tombs, que debía pasar por las calles de l'Aigua y Menéndez Pelayo, las avenidas Francesc Macià, Josep Coroleu y Cubelles, la calle Havana, la rambla Principal y la plaza de les Neus. 

Tampoco se ha realizado la entrega de premios prevista en la Rambla Principal, incluido el Premio especial “in memoriam” de los hermanos Simeó y Salvador Sendra. 

Un Sant Antoni atípico, sin el sonido de los cascos ni el paso de carruajes, pero con la voluntad intacta de preservar la esencia de una de las fiestas más arraigadas de la ciudad y el tradicional tortel, que repartían en los quioscos de la Rambla Principal y en la entrada del Teatre Municipal, incluso bajo la lluvia.

Sobre el autor
Disseny sense títol (5)
Álvaro Ramírez
Ver biografía
Lo más leído