Las trabajadoras de las dos guarderías municipales de Sitges han convocado una huelga de dos días por semana a partir del 2 de febrero. Reclaman al Ayuntamiento que resuelva las diferencias salariales que existen entre varias educadoras que ejercen cargos iguales, al tiempo que piden mejores condiciones laborales y más recursos. La plantilla de las guarderías El Cercolet y La Moixiganga lleva años manteniendo esta reivindicación, y ahora alza de nuevo la voz coincidiendo con el nuevo concurso que ha abierto el Ayuntamiento de Sitges para adjudicar el servicio una vez finalizada la anterior licitación.
Desde el consistorio, fuentes consultadas por la ACN aseguran que es inviable marcar los salarios dentro de la nueva licitación y se comprometen a negociar con la nueva empresa.
La huelga acordada por las trabajadoras será de dos días semanales a partir del 2 de febrero. Cada semana, la plantilla comunicará qué dos días detiene el servicio. A la convocatoria de huelga están convocadas las educadoras pero también el servicio de limpieza y el servicio de cocina.
La treintena de empleadas que forman la plantilla reprochan al Ayuntamiento que llevan más de doce años con los sueldos congelados y reclaman que la nueva licitación mejore los salarios. Especialmente, sin embargo, exigen que se resuelva la discriminación entre trabajadoras que realizan las mismas tareas, pero cobran 300 euros de diferencia.
Fuentes municipales recuerdan que esta diferencia se remonta a un plus aprobado por el gobierno municipal de la legislatura 2007-2011, el cual se eliminó el siguiente mandato. Varias sentencias judiciales obligaron al Ayuntamiento a consolidar los 300 euros para las trabajadoras que ya lo habían empezado a cobrar, pero no lo tienen estipulado dentro del sueldo las educadoras contratadas posteriormente.
Aparte de cuestiones salariales, las trabajadoras de las dos guarderías también reclaman que se amplíen las horas del personal de apoyo y el refuerzo que reciben los alumnos con necesidades educativas especiales. Todo son cuestiones que las empleadas exigían que quedaran recogidas en el nuevo concurso para licitar el servicio, pero no ha sido así.
Desde el consistorio se comprometen a realizar varias inversiones en las instalaciones, pero el gobierno insiste en que las cuestiones laborales y de personal no se podían incluir en el nuevo concurso, el cual se cerró el lunes y se resolverá en los próximos días. El ejecutivo local pide “paciencia” a las trabajadoras y garantiza “voluntad política” para responder a sus reclamaciones, las cuales pide trasladar a la nueva empresa adjudicataria.
“Haremos todo lo posible para sentarnos e intentar encontrar las mejores opciones para resolver el conflicto”, asegura el concejal de Educación, David Martínez, que recuerda que en los últimos años el Ayuntamiento ha estudiado la posibilidad de municipalizar el servicio de las guarderías. Martínez lamenta que los servicios jurídicos y de intervención municipal lo consideraran inviable.