La ciudadanía podrá presentar propuestas de hasta 200.000 euros a los presupuestos participativos del Ayuntamiento de Calafell para 2022, que se convocarán en las próximas semanas. Y además, deberán ser actuaciones globales: es decir, en beneficio de colectivos genéricos, sectores de población, núcleos, barrios o para el conjunto del municipio.
La propuesta recibió anoche el aval del Consejo Ciudadano, el principal órgano de participación ciudadana del municipio, que representa a todos los núcleos y sectores del municipio. Ahora, el reglamento para este año podrá ir al pleno ordinario de la semana que viene, con lo cual se podrá poner en marcha el calendario de presentación de propuestas, valoración técnica y votación popular.
El Ayuntamiento ha asumido la idea mayoritaria dentro del Consejo Ciudadano celebrado anteriormente, el pasado 22 de abril. Entonces se plantearon dos posibilidades: votar por núcleos y barrios, con una distribución proporcionada a la población, o tratar de fomentar los proyectos globales de municipio. Pero en aquella sesión, los representados de la ciudadanía apostaron por la idea de poner un tope económico a las propuestas para que toda la partida de presupuestos participativos, que suma medio millón de euros, pudiera ser copada por un solo proyecto.
La teniente de alcalde de Participación Ciudadana, Helena Rubio, explica: "Por esta otra vía, alcanzaremos un objetivo equivalente, pero con un mayor consenso ciudadano. Y este es también el sentido de cualquier proceso de participación ciudadana".
Recordemos que, como marco general, las propuestas presentadas deben avanzar hacia el logro de la Agenda 2030 y de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
La sesión del Consejo Ciudadano también reafirmó que la presentación de propuestas estará abierta a personas empadronadas y no empadronadas, y que en las votaciones podrán participar sólo los empadronados. Es decir, tal como ha funcionado siempre. También se consensuó realizar más campañas informativas sobre los presupuestos y facilitar la votación electrónica para personas que tengan dificultad, como poner puntos de votación en centros cívicos o bibliotecas, con personal que les ayude.
