El gobierno de Sitges saca pecho de su acción y fija los retos de futuro en el pleno sobre el estado del municipio

Todos los grupos políticos han analizado el momento actual de Sitges y han dibujado propuestas de futuro

16 de abril de 2026 a las 15:24h

El Pleno anual sobre el estado del municipio, celebrado este miércoles, ha servido para confrontar las diferentes visiones sobre el presente y el futuro de Sitges entre los grupos políticos del consistorio. Mientras el gobierno municipal ha defendido su acción y ha puesto el foco en los principales retos, la oposición ha cargado con dureza contra la gestión, acusándolo de falta de proyecto y de no dar respuesta a las problemáticas actuales.

La alcaldesa, Aurora Carbonell, ha abierto el debate destacando que “este gobierno tiene tres ejes fundamentales: la vivienda, la sostenibilidad y la actualización de equipamientos”. En materia de vivienda, ha asegurado que “la vivienda es la prioridad y por eso hemos comprado vivienda, estamos desarrollando 482 viviendas de protección oficial, hemos bloqueado terrenos para cederlos a la Generalitat para hacer más vivienda social e incluso nos hemos atrevido a suspender las licencias para usos turísticos”. Según ha afirmado, con estas medidas “nos acercaremos a las 1.000 viviendas en parque público de alquiler social y nos encaminamos hacia tener un 10% del total de Sitges que formen parte del parque público de vivienda”.

Carbonell también ha reivindicado las políticas de sostenibilidad, como la creación de refugios climáticos, y ha avanzado proyectos como un nuevo contrato de limpieza para mejorar el reciclaje. En cuanto a los equipamientos, ha apuntado iniciativas como la nueva escuela municipal de música, la remodelación del Patronato y la creación de un nuevo campo de fútbol. La alcaldesa ha destacado igualmente la interlocución con otras administraciones para defender el litoral, mejorar el transporte público y reclamar actuaciones en la línea ferroviaria.

Desde el gobierno, Albert Oliver-Rodés (ERC) ha defendido que el objetivo es “construir un municipio más ordenado, justo y preparado para los retos de futuro” y ha admitido que “hemos buscado el consenso político, pero no siempre ha sido posible llegar a acuerdos”. El concejal David Martínez (Sitges GI) ha puesto en valor la labor de la Policía local y ha remarcado que “la limpieza y la lucha contra el incivismo es una prioridad. Queremos un Sitges más limpio, ordenado y sostenible, pero cuidar el espacio público es un reto compartido”. Por su parte, Carme Gasulla (Verds - En Comú Sitges) ha afirmado que “son tiempos difíciles, pero nosotros entendemos la política como una herramienta para mejorar la calidad de vida de las personas a través del diálogo y gobernando para todas”, y ha recordado la inversión municipal de 1 millón de euros en ayudas al alquiler y rehabilitación.

La oposición, pero, ha sido muy crítica. La portavoz de Junts per Sitges, Mònica Gallardo, ha asegurado que “este ha sido el peor año de la democracia en este pueblo” y ha acusado al gobierno de no tener proyecto y de “vivir más pendiente de un relevo en la alcaldía que de dar respuesta a los problemas de Sitges”. También ha calificado de deficiente la gestión municipal.

Desde el PSC, Luis Miguel García ha afirmado que “este es un momento complejo que exige un liderazgo que no hemos visto en estos tres años” y ha añadido que “falta planificación y sobran parches”. Ha alertado especialmente de la vivienda: “no podemos permitir que se expulsen familias de Sitges porque no se pueden pagar una vivienda”.

El concejal de Guanyem Sitges-CUP, Josep Maria Tubau, ha sido contundente al afirmar que “se han perdido tres años. El Ayuntamiento funciona como una mala gestoría” y ha criticado que “Sitges es un lugar idílico para visitar, pero no para vivir en él”. Desde VOX, José Antonio Gilabert ha declarado que “el gobierno ha fracasado. Con presupuesto fallido, porque no se aprobó, solo hacen gestión ordinaria, pero no política efectiva”, y ha denunciado falta de actuación en cuestiones como la venta ambulante.

Ignasi Rubí (Fets per Sitges) ha recordado que “nuestro voto fue decisivo para formar este gobierno” y ha reclamado “decisiones valientes” en vivienda, con un papel más central del Ayuntamiento. Por su parte, Eva García (PP) ha lamentado que “Sitges se está quedando atrás porque no tiene un gobierno con un proyecto ni un plan de actuación municipal” y ha criticado la situación del frente marítimo.

Finalmente, la concejala no adscrita Elena Alonso ha centrado sus críticas en los barrios de Les Botigues y Garraf, asegurando que “no hay proyectos que mejoren el día a día en Les Botigues y Garraf” y denunciando carencias en servicios básicos como la limpieza y el transporte.

El pleno extraordinario sobre el estado del municipio es una sesión que se celebra anualmente, de acuerdo con el Reglamento Orgánico Municipal, y se consolida como uno de los principales espacios de debate político en Sitges.