Gira en las finanzas en el Ayuntamiento de Vilanova: De un agujero de 8 millones a cerrar con superávit

El gobierno municipal destaca el cambio de tendencia y prevé recuperar la normalidad financiera antes de 2027

05 de mayo de 2026 a las 16:16h

El Ayuntamiento de Vilanova i la Geltrú ha dado la vuelta a su situación económica en solo un año. El consistorio ha cerrado el presupuesto de 2025 con un resultado positivo de 492.651 euros, dejando atrás un déficit acumulado de unos 8 millones de euros que arrastraba desde los ejercicios 2022 y 2023.

El alcalde, Juan Luis Ruiz, ha subrayado que este resultado marca “un cambio de tendencia” después de una etapa complicada: “El anterior gobierno municipal generó un remanente negativo, un déficit en el Ayuntamiento y todos los organismos dependientes de casi 8 millones de euros”. Esta situación obligó a activar un plan de saneamiento que aún continúa vigente.

 

Un cambio de rumbo con presupuestos más estrictos

Desde el gobierno local defienden que la mejora es fruto de una gestión más rigurosa. El concejal de Hacienda, Alfredo Villa, ha explicado que se ha trabajado con “presupuestos realistas” y un control financiero exhaustivo: “Ha sido necesario hacer un esfuerzo extraordinario”.

A pesar de que el consistorio todavía no ha equilibrado del todo las cuentas, el déficit individual se ha reducido drásticamente: ha pasado de 6,8 millones negativos a poco más de medio millón en números rojos.

 

Organismos municipales con buenos resultados

Los principales organismos dependientes del Ayuntamiento han cerrado el ejercicio con datos positivos. La empresa AISSA presenta un resultado de 1 millón de euros y una tesorería saneada, mientras que el IPAC también registra cifras al alza. Solo el IMET mantiene un pequeño desequilibrio en su tesorería.

 

Bajo control: deuda y pagos

El consistorio cumple actualmente los requisitos marcados por la Generalitat dentro del plan de saneamiento. El período de pago a proveedores se mantiene por debajo de los 30 días y la deuda municipal ronda el 30%, muy lejos del límite legal del 75%.

El gobierno municipal confía dejar atrás el plan de saneamiento entre finales de este año y 2026, con la mirada puesta en 2027. El objetivo es recuperar la capacidad de inversión y volver a operar con normalidad después de años de restricciones.

A pesar de los avances, el alcalde ha reconocido que el control del gasto ha generado tensiones internas, especialmente en ámbitos como el personal. Con todo, el consistorio defiende que el sacrificio ha sido clave para enderezar una situación que comprometía el futuro económico de la ciudad.