Recientemente han quedado finalizadas las obras de reurbanización de la calle Santa Magdalena en el tramo que va desde el raval de la Font hasta la plaza del Pedró. El proyecto ha supuesto la renovación completa de la calle abarcando una superficie de 2.197 m² y contemplando también los primeros tramos de las calles Bonaire y Baldomer Lostau. En estos tramos se ha sustituido totalmente la red de abastecimiento de agua y de alcantarillado y se ha hecho la reurbanización posterior.
La reurbanización ha transformado este eje en plataforma única dando continuidad a las calles Ferrers y Montserrat, mejorando la accesibilidad y fomentando una movilidad segura y sostenible. El proyecto responde a una demanda ciudadana histórica y consolida esta calle como un conector entre barrios como las Clotes, el Espirall y el Centre, y tendrá continuidad con la reurbanización de la calle Sant Pere, que ahora está en ejecución.
Entre las mejoras previstas, se incluye la incorporación de pavimento de señalización táctil para facilitar la movilidad de personas con visión reducida, así como mejoras en la señalización viaria y elementos de pacificación del tráfico como una pilona automática al inicio de la calle, que permite restringir el tráfico rodado y garantizar el acceso exclusivo al vecindario y a los establecimientos de la zona. En cuanto al ámbito vegetal, se ha incrementado la superficie permeable ampliando el parterre de la esquina de la plaza del Pedró, donde se mantiene el arbolado y se ha añadido vegetación arbustiva.
El presupuesto global de esta actuación es de poco más de 1 MEUR y ya figuraba en el Pla de Mobilitat Urbana de Vilafranca, para contribuir a hacer una ciudad más cohesionada, accesible y orientada a las personas.