Ayer al mediodía, el concejal de Urbanismo, Francisco Romero, y el concejal de Proyectos Estratégicos y Movilidad, Aureli Ruiz, visitaron el último tramo que había quedado pendiente de ejecución del carril bici que une el núcleo urbano de Vilafranca y hasta 5 polígonos industriales de los municipios de Vilafranca y Olèrdola, a lo largo de la avenida de Tarragona. Este último tramo iba desde la altura del Hotel Air Penedès hasta la depuradora de aguas residuales, donde finaliza el término municipal de Vilafranca. A partir de este punto, el Ayuntamiento de Santa Margarida i els Monjos ya está realizando las obras correspondientes para conectarlo con su núcleo urbano.
Este tramo ya finalizado son 400 metros de carril con pavimento diferenciado para el tránsito de peatones (1,5 metros de ancho) y de bicicletas (2,5 metros). Dispone de alumbrado tipo led que entrará en breve en funcionamiento y de un área de descanso con bancos, árboles y papeleras. Los trabajos han tenido un presupuesto de 451.786,06 euros, subvencionado por el FEDER con un 25%.
Este tramo ha permitido finalizar totalmente el carril bici de 2 km que une Vilafranca con los 5 polígonos industriales entre Vilafranca y Santa Margarida i els Monjos (Avenida de Tarragona, Clot de Moja, Estación de Mercancías, Domenys I y Domenys II).
El concejal de Urbanismo recordaba que este eje de 2 km "era una infraestructura muy demandada por la gente que trabaja y se desplaza con otro tipo de movilidad diferente al vehículo y se ha hecho con todos los requisitos que exigen los estándares actuales de medidas, materiales, señalización o visibilidad. Ha sido necesaria infraestructura adicional para esquivar puntos realmente delicados como la rotonda de la N-340 con un desvío hacia la calle Calafell y el ramal de acceso a la AP7 con la construcción de un túnel".
Apuesta por la movilidad sostenible
Romero enmarcaba este proyecto en los objetivos del Plan de Movilidad de Vilafranca. "Este gobierno hace una apuesta muy clara por la movilidad sostenible como ya se prevé en el PMV. Es una línea de trabajo que queremos continuar y, por ejemplo, ya se está trabajando en la conexión con la Granada. Este tipo de movilidad significa menos emisiones de CO2, más calidad de vida y más salud. Animamos al vecindario a utilizar medios como la bicicleta o el ir a pie para desplazarse a los centros de trabajo o desde un punto de vista de ocio", apuntaba.
El concejal de Urbanismo afirmaba que con el carril bici de la avenida de Tarragona y el que se está ejecutando en la calle Comerç se incrementará en un 25% la red municipal de carriles bici. Vilafranca dispondrá en breve de un eje urbano para bicicletas y peatones que irá desde las calles Papiol/Mossèn Trens hasta los Monjos, pasando por las calles Comerç, Rafael Soler y Camí Fariner, donde solo faltarán pequeños enlaces para que se convierta en totalmente continuo.
Por su parte, Aureli Ruiz destacaba el potencial de uso de este espacio, "con más de 2.000 personas que trabajan en los polígonos de la avenida de Tarragona. Con la comunicación entre municipios, con Santa Margarida i els Monjos y La Ràpita, que será una realidad a final de año, este potencial se multiplicará. Calculamos que más de 400 personas diariamente utilizarán este carril bici".
El concejal de Proyectos Estratégicos y Movilidad ponía énfasis en el impacto medioambiental en forma de menos emisiones. "Ahorraremos las emisiones de unas 30 toneladas de C02 a la atmósfera. Esto significa más calidad del aire y salud que beneficia a las personas, que es el objetivo final de toda esta red de caminos ciclables que estamos poniendo en marcha", argumentaba.