Las escuelas La Parellada de Santa Oliva y La Muntanyeta de Bellvei (Baix Penedès) han iniciado una prueba piloto para evitar el desperdicio alimentario.
El servicio de comedor de los dos centros educativos cada día congelará la comida sobrante en táperes y los servicios sociales del ayuntamiento respectivos la repartirán entre las familias vulnerables de cada municipio.
En Santa Oliva unos 165 niños hacen la comida del mediodía en el comedor escolar, mientras que en Bellvei son unos 110.
Las familias beneficiarias serán entre una quincena y una treintena en cada uno de los pueblos. Desde 7 y TRIA, la empresa que gestiona el servicio de comedor en el Baix Penedès, ha asegurado que en algunos centros se tiran cada día entre 10 y 20 kilos de comida.
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