Calafell ha puesto en marcha este miércoles el centro de adopción de perros y el refugio de gatos ferales. Ambos equipamientos llevaban casi un año a punto de entrar en servicio, pero la autorización por parte de la Generalitat ha retrasado su apertura. En cuanto a la perrera, tiene capacidad para 67 animales.
La previsión es desplegar dos proyectos pioneros de adiestramiento de perros que puedan ayudar a personas mayores y también a mujeres maltratadas. En el primer caso, el objetivo es que los animales proporcionen compañía y articulen una rutina de paseo, mientras que el segundo proyecto se basa en la gestión de la autoconfianza, según apunta el consistorio. En cuanto al refugio de animales ferales, el espacio tiene capacidad para una veintena de ejemplares.
El refugio, explica el Ayuntamiento, es un centro que servirá de estancia temporal para gatos callejeros que estén heridos o enfermos, u otras situaciones similares. Después, serán devueltos a sus colonias, ya que se trata de animales no socializados.
La inversión de ambos equipamientos ha sido de 700.000 euros. El gobierno local los sitúa como insignia del proyecto para situar a Calafell como municipio ‘PetFriendly’.